martes, 21 de mayo de 2013

combatiendo la plaga (1 de 3)




en 1347 la enfermedad fue llamada «la plaga». Procedía del mar, y se extendió por las ciudades comerciales de Génova, Florencia y Venecia. En Florencia por ejemplo se sabe que mató a las tres cuartas partes de la población, y puede que a la mitad. Si suponemos que Europa tenía unos 80 millones de habitantes, pudieron morir aproximadamente 25, 30 o quizá 40 millones. En 1743, después de un último brote en el mismo lugar donde había aparecido ―las costas próximas a Messina―, desapareció misteriosamente. Para entonces había cambiado la faz de Europa, sacudiendo la sociedad hasta la médula.

durante los cuatrocientos años que recorrió el continente la gente pedía una explicación. En Avignon, el Papa Clemente VI no dudaba que se trataba de un castigo de Dios, por los pecados de la humanidad. Para calmar la ira de Dios, el Papa compuso una oración y ordenó procesiones por todo el orbe cristiano, que como es lógico no sirvieron para nada. La plaga azotaba por doquier y la iglesia se mostraba impotente para ayudar a las víctimas. La necesidad de respuesta y tratamiento crecía, muchos rechazaron a la iglesia y fueron a consultar a los médicos.




los médicos estaban en las grandes Universidades europeas, París, Montpellier y Padua. Se trataba de doctores educados en la Medicina hipocrática, eran filósofos, no conocían la práctica. Sus conocimientos venían de la época grecolatina, sus libros tenían mil años de antigüedad. El rey francés Juan II consultó a los expertos más notables del momento, de la Universidad de París: «aunque nos basamos en los mejores doctores antiguos y modernos, en los astrónomos y en los médicos, no podemos explicarlo todo, porque el conocimiento absoluto es imposible. Pero creemos que la primera causa de esta plaga fue y es la distribución de las constelaciones del cielo.»




los doctores buscaron explicación en los movimientos de los planetas. Cada planeta tenía sus propios atributos, y estos atributos podían acarrear consecuencias catastróficas para la humanidad. Dijeron que todo había ido mal ya tres años antes de la plaga: «pasada una hora desde el mediodía del 13 de marzo de 1945, se dio una gran convergencia de tres planetas en Acuario». Los tres planetas en conjunción fueron Saturno, Marte y Júpiter. Saturno y Marte eran malvados y hostiles, y tanto Marte como Júpiter eran planetas calientes. Por eso hubo un exceso de calor y maldad que empeoró al coincidir los tres en Acuario.

la teoría del aire envenenado encajaba perfectamente con la de la ira de Dios, ya que Dios había creado las estrellas. Los doctores no podían hacer nada contra la conjunción de planetas, pero creían que sí podían aumentar la resistencia humana para que el aire envenenado no entrara en el cuerpo. Los seres humanos estaban constituidos por cuatro fluidos corporales o humores: la bilis negra y la amarilla, la sangre y la flema. Tanto por exceso como por escasez de uno de ellos la salud sufriría un desequilibrio. El mejor consejo de los médicos era armonizar los humores. Como la plaga provocaba una gran fiebre se le echaba la culpa a la sangre y se debía recurrir a las sangrías, «hasta que el paciente quede inconsciente.»




los síntomas eran muchos: piel descolorida, dolores de cabeza y grandes bultos en las ingles, detrás de las orejas y en las axilas. Los barberos hacían las sangrías y cortaban los bultos, ya que estaban acostumbrados al uso de la navaja. Morían gran cantidad de médicos y clérigos, debido al contacto con los enfermos. Y no importaba lo que los médicos recomendaran, la gente seguía muriendo.

ronronea: claudia

lunes, 20 de mayo de 2013

los libros y la memoria




se habla de la desaparición del libro; yo creo que es imposible. Se dirá qué diferencia puede haber entre un libro y un periódico o un disco. La diferencia es que un periódico se lee para el olvido, un disco se oye asimismo para el olvido, es algo mecánico y por lo tanto frívolo. Un libro se lee para la memoria.

«El libro», Borges oral,
Barcelona, Bruguera, 1983, págs. 24-25


me parece absolutamente aplicable a los actuales e-books. En ellos los libros se convierten en archivos que flotan en un espacio indeterminado, materializándose sólo cuando se abren en los dispositivos de los usuarios, como visiones fantasmales y esporádicas de texto, sin un cuerpo físico propio.

los e-books no son libros, sólo objetos mecánicos con palabras almacenadas, que dejan de existir cuando se apaga el dispositivo.
Un Fahrenheit 451 en el que la memoria la ponen las máquinas, máquinas sin consciencia y con una corta esperanza de vida


ronronea: claudia

sábado, 18 de mayo de 2013

humor entre líneas 8













el resto de la serie:
humor entre líneas
humor entre líneas 2
humor entre líneas 3
humor entre líneas 4
humor entre líneas 5
humor entre líneas 6
humor entre líneas 7

ronronea: claudia

martes, 14 de mayo de 2013

colaboro con Balwadis



I Love Balwadis

las gatas nos sumamos a una nueva iniciativa llamada «I love Balwadis», que llega a través de Luci. La iniciativa es sencilla: si entre todxs lxs bloggers logramos sumar un total de 200 sellos, ventadepisos.com se compromete a convertirlos en euros, entregando a la ONG Sonrisas de Bombay el dinero suficiente para financiar durante un año Balwadi Tiger, un centro de escolarización en los barrios marginales de Bombay. Según escribo estas líneas faltan 20 sellos, ahora espero que 19

las bases de la propuesta son las siguientes:

  1. escribir un post explicando por qué te unes a la campaña

  2. colocar en el post el sello de la campaña, «I love Balwadis»

  3. enviar un mail a ilovebalwadis@gmail.com con el enlace del post

mi motivo para unirme a esta campaña: porque es fácil y gratuito, no tengo ni que moverme de la silla, tan solo dedicar unos pocos minutos a redactar este post. Porque otras personas, con su solidaridad, imaginación y esfuerzo lo han hecho fácil. No puedo negarles estos minutos, que para mi no son nada y quizá (¡ojalá!) marquen la diferencia para algunos niños en un lugar pobre y lejano

ronronea: big cat

domingo, 12 de mayo de 2013

la ruta de las ratas (3 de 3)




la marcha común de los ejércitos aliados no llegó ni siquiera hasta la destrucción definitiva del fascismo. Los militares y los servicios secretos de los dos bandos empezaron inmediatamente la carrera por los despojos del Tercer Reich. En el verano de 1945, el alto mando del ejército estadounidense decidió seleccionar a numerosos prisioneros alemanes para aprovechar sus conocimientos: especialistas en construcción de submarinos, en medicina de guerra, en guerra química, en investigación espacial de cohetes, etc. Se les dio a escoger entre un juicio en Nuremberg o una nueva carrera en Estados Unidos.

tan solo unas pocas semanas antes, las tropas estadounidenses habían tomando el pequeño pueblo de Nordhausen en la región del Harz. Cambiaron expresamente el plan de la ofensiva con objeto de llegar antes que los soviéticos a la fábrica soterrada donde se fabricó hasta el último minuto el arma milagrosa de Hitler: el cohete V2. Durante año y medio habían muerto 20.000 trabajadores forzosos para producir 4.000 cohetes. Aún antes de levantar los cadáveres, un comando especial estadounidense, actuando en secreto absoluto, se llevó al oeste los cohetes encontrados, así como los planos de construcción.




aunque más que en el inventario técnico, estaban interesados en los inspiradores y organizadores del proyecto de los cohetes: Wernher von Braun, Walter Dornberger, Arthur Rudolph y algunos más. Se quitaron los uniformes nazis y su entrega fue filmada por un equipo de cámaras del ejército estadounidense por tratarse de un acto importantísimo. En los siguientes años el V2 se convirtió en el prototipo de los cohetes estadounidenses, tanto civiles como militares, desde la Saturn V, que llevó por primera vez a un hombre a la Luna, hasta el cohete nuclear intercontinental. Hoy día en V2 tiene un sitio de honor en el National Air and Space Museum de Washington.




la primera vez que intentaron llevar a von Braun a Estados Unidos ya existían en Washington informes elaborados por los propios estadounidenses que identificaban a von Braun como un oficial nazi. Según estos informes estaba clasificado como un «nazi convencido». En teoría, con esta clasificación debía prohibírsele automáticamente la entrada en el país. En cambio, enviaron una orden a Alemania exigiendo limpiar el dossier. Llegó un nuevo dossier a Washington, y esta vez les pareció bien. En los años de posguerra existía una verdadera campaña, denominada Proyecto Paperclip, cuyo objetivo era contratar a científicos alemanes. Y Wernher von Braun no fue el único, sólo el más famoso.

el ejército estadounidense se interesó también por las investigaciones de los médicos alemanes durante la guerra, quienes habían experimentado con los prisioneros de los campos. Un grupo de médicos alemanes, encabezados por el médico militar Strughold, fueron reclutados por los militares estadounidenses inmediatamente después de la guerra para elaborar las bases de una medicina espacial. Sin embargo, justo en el momento de llevar el grupo a los Estados Unidos comenzó en Nuremberg el juicio contra los médicos nazis, que fue uno de los juicios secundarios contra los mandos del sistema nazi. Cinco de los hombres del grupo de Strughold tuvieron que sentarse en el banquillo. La acusación contra ellos la presentó Telford Taylor, fiscal estadounidense: «matar, maltratar y torturar, éstos son crímenes en todos los sistemas de Derecho moderno. Pero estos acusados no mataron ni a sangre caliente ni por enriquecimiento personal. Es posible que algunos de ellos fueran sádicos. Mataron y torturaron como otros practican un deporte, pero éste no era su objetivo primario. No era gente ignorante, la gran mayoría de ellos eran médicos profesionales, algunos eran verdaderos científicos.»




y como es lógico suponer, los estadounidenses también reclutaron espías, entre los que destaca Reinhard Gehlen, ex-jefe de la sección de enemigos del Este del Estado Mayor del ejército nazi, responsable de todo el espionaje contra la Unión Soviética, el prototipo de asesino desde la mesa de trabajo. Gehlen tuvo una influencia inmensa durante la guerra, fue uno de los planificadores más importantes de la Operación Barbarroja, es decir, de la invasión nazi en la Unión Soviética. Para Hitler era el jefe del servicio secreto para el frente del Este, y fue responsable de la muerte de millones de ciudadanos rusos. Nunca le llevaron ante el tribunal de Nuremberg. Gehlen hizo un trato con los estadounidenses y se convirtió en una pieza indispensable para la creación de un servicio secreto antisoviético en territorio europeo.




con mucha previsión, ya antes del final de la guerra había copiado en microfilm y enterrado todo su archivo secreto, y además contaba con experiencia y contactos notables en el entorno de los servicios secretos del Este. Años más tarde la Organización Gehlen, con la mayor parte de los mandos de la época nazi, formaría y se integraría en el servicio de inteligencia alemán. De este modo, Gehlen llegaría a convertirse en una de las figuras clave de la posguerra. Sin embargo, la Organización Gehlen era furiosamente anticomunista, lo que por un lado le dio poder, pero por otro perjudicó la objetividad de sus informes, reforzando la desconfianza e incluso paranoia de Washington, lo que endureció la Guerra Fría. También desde el otro bando, pues la decisión de reclutar a Gehlen y de encargarle las operaciones secretas más agresivas fue recibida como la demostración más clara de que había terminado la colaboración de confianza en la lucha contra los nazis.

de los veinte acusados principales en el juicio de Nuremberg, doce fueron condenados a la pena de muerte. Después, en las tres zonas occidentales controladas por los aliados, fueron condenados solamente cinco mil nazis más. Seiscientas penas de muerte fueron ejecutadas. Los reos eran en su gran mayoría simples miembros de la Wehrmacht, a los que se les hizo un juicio rápido ante tribunal militar. Todos los representantes del sistema nazi que tenían influencia, es decir, los políticos, militares, juristas, banqueros e industriales, estuvieron en libertad y bien colocados a principios de los años 50. Para las potencias occidentales, cualquier esfuerzo de buscar a los criminales terminó con el comienzo de la Guerra Fría. Tan solo Simon Wisenthal y la comunidad judía perseveraron realmente en la persecución.




en la Unión Soviética hasta bien entrados los años 50 se celebraron grandes simulacros de procesos contra los criminales de guerra. Sin embargo, muy pocos nazis aguantaron en los países del Este hasta que llegó el Ejército Rojo. Miles de colaboradores, entre ellos unidades enteras de milicias fascistas y de las SS armadas, abandonaron junto a los ocupantes alemanes nazis sus países, escondiéndose en los campos de refugiados de los aliados occidentales, y desde allí a través de la ruta de las ratas hasta los países de ultramar. Durante la época anticomunista de McCarthy, estos anticomunistas furiosos lo tuvieron fácil para entrar en Estados Unidos, incluso más fácil que sus víctimas. Miles y miles de personas con las manos bañadas en sangre, colaboradores, cómplices en crímenes y persecuciones, lograron escapar y llevar una vida apacible, sin que nunca se les llegara a pedir cuentas de lo que hicieron.

el resto de la historia:
el irresistible ascenso de Hitler (1 de 3)
el irresistible ascenso de Hitler (2 de 3)
el irresistible ascenso de Hitler (3 de 3)
la trastienda ideológica del nazismo
T4 o la burocracia del mal
la ruta de las ratas (1 de 3)
la ruta de las ratas (2 de 3)

más información:
Operación Paperclip (desiluminate.com)
lista de científicos extranjeros llevados a EEUU de 1945 a 1958 - Paperclip (desiluminate.com)
General Reinhard Gehlen (exordio.com)

ronronea: levina

jueves, 9 de mayo de 2013

la ruta de las ratas (2 de 3)




Ratlines, que significa «ruta de las ratas», era el nombre de las rutas de fuga en la jerga de los servicios secretos. A lo largo de los puertos más importantes que van desde Austria a Italia, en distancias estratégicas, se habilitaron lugares de paso ―las llamadas «casas de las ratas»―, donde los individuos que se fugaron encontraron refugio y ayuda.

los fugados corrían menos riesgo de ser capturados por la policía militar cuando se alojaban en uno de los numerosos monasterios que se encontraban a lo largo de la carretera que une Austria con Italia. Tan proverbial fue la ayuda de la iglesia católica que la ruta de las ratas es conocida también como «ruta de los monasterios» o «ruta del Vaticano».

ya en territorio italiano, la coartada para ayudarles era una misión del Vaticano destinada originariamente a los refugiados de los países comunistas del Este bajo la responsabilidad del obispo Hudal, quien en sus memorias reconoció estar orgulloso de haber facilitado la fuga de los dirigentes nazis. La Cáritas católica financió una parte de los gastos y comisiones, quizá sin ni siquiera saber quienes eran estos individuos, porque también se marcharon otros refugiados.




a su paso por Roma, algunos de los nazis más importantes que se dieron a la fuga fueron alojados directamente en el Vaticano, para protegerles de una eventual detención por parte de la policía italiana o de las autoridades militares de los aliados. Los visados para continuar el viaje a ultramar fueron facilitados por la Cruz Roja. El Vaticano tenía un acuerdo con los países latinoamericanos de entregar visados con el sello de la Cruz Roja. Cuando por ejemplo un obispo solicitaba un favor y decía: «aquí tenemos un refugiado de Croacia, un pobre refugiado croata», le daban enseguida un visado.




entre estos pobres refugiados se encontraba por ejemplo Eichmann, que marchó con el nombre de Klement, con la firma del cura croata Draganović, leal a Hudal. Otros ilustres pasajeros que se marcharon también por la ruta de las ratas: Mengele, médico del campo de concentración de Auschwitz, buscado por cientos de miles de asesinatos. Destino: Chile; Alois Brunner, especialista de Eichmann para las deportaciones, acusado de haber matado a 120.000 judíos. Destino: Siria; Franz Stangl, comandante del campo de concentración de Treblinka, acusado de asesinato en 700.000 casos. Destino: Brasil; Walter Rauff, jefe de los camiones de gasificación en los cuales murieron 180.000 judíos. Destino: Chile; Klaus Barbie, jefe de la Gestapo en Lyon, condenado por los franceses en rebeldía por innumerables asesinatos. Destino: Bolivia. Cuando en los años 80 el gobierno boliviano extraditó a Barbie a Francia hubo una conmoción política, pues llegó a saberse que el temido Carnicero de Lyon había trabajado después de la guerra, durante seis años, para el servicio secreto estadounidense.

el resto de la historia:
el irresistible ascenso de Hitler (1 de 3)
el irresistible ascenso de Hitler (2 de 3)
el irresistible ascenso de Hitler (3 de 3)
la trastienda ideológica del nazismo
T4 o la burocracia del mal
la ruta de las ratas (1 de 3)
la ruta de las ratas (3 de 3)

más información:
las rutas clandestinas del Vaticano (monografías.com)
Alois Hudal (larutadelasratasnazis.blogspot.com)
la ruta de las ratas (yugopedia.org)
Pío XII y el Holocausto (las gatas)

ronronea: levina

miércoles, 8 de mayo de 2013

la ruta de las ratas (1 de 3)




como epílogo a la serie sobre los nazis, voy a extractar un documental que me parece excelente. Se trata de La ruta de las ratas (Die Rattenlinie. Fluchtwege der Nazis nach 1945, Alemania, 1990), dirigido por Rena y Thomas Giefer.

la historia de la persecución y caza de los criminales nazis comenzó ya antes del final de la II Guerra Mundial. Mientras avanzaban las tropas aliadas, desde el este el ejército rojo y desde el oeste los estadounidenses e ingleses, los organizadores y ejecutores del asesinato de millones de personas tenían que ocuparse de su propia supervivencia. Una y otra vez, la BBC emitía la declaración de Moscú de los aliados: «a todos aquellos que tengan culpabilidad, sea como cómplices o como instigadores, en los crímenes de la guerra, en las masacres o en las ejecuciones, sea oficial, soldado o miembro del NSDAP, a todos los perseguiremos hasta el último rincón de la tierra, los llevaremos ante los tribunales a que se haga justicia.»




los estadounidenses estaban ya en Pilsen y los soviéticos ya habían conquistado la ciudad de Vilna. En todos los países liberados del nacionalsocialismo la población recibía a los aliados con entusiasmo. En esos momentos ya estaban redactadas las listas con los nombres de los criminales de guerra, ya estaban preparados los juicios de Nuremberg. El balance de doce años bajo la cruz gamada fue de millones de cadáveres y una Europa en ruinas. Lo que pasó en los campos de batalla fue horrible, pero lo que encontraron los aliados en los campos de concentración superaba todos esos horrores.

hasta el final de la guerra, la Gestapo y el Servicio de Seguridad proveían de documentación falsa a los criminales más importantes. Todo el aparato de seguridad de los nazis, casi un millón de miembros, había sido declarado banda criminal por los vencedores. En una única noche de julio de 1945 fueron internados 30.000 sospechosos. Sin embargo, por la enorme cantidad de investigaciones y procedimientos abiertos, a los nazis ―y sobre todo, a la asociación conspiradora que eran las SS― les resultaba más fácil hacerse pasar por simples soldados de la Wehrmacht mientras preparaban la fuga de los camaradas sobre los que pesaban las acusaciones más graves.




en un dossier secreto, que no llegó a conocerse hasta años más tarde, un agente infiltrado informaba que dentro de los campos de detención estadounidenses se habían creado varias organizaciones con el fin de ayudar a los cabecillas nazis a escapar. Además de Die Spinne y otras organizaciones de importancia menor, el agente mencionaba la existencia de la famosísima ODESSA, que es una abreviación de Organisation der ehemaligen SS-Angehörigen, Organización de Antiguos Miembros de las SS. Como líder de ODESSA figura Otto Skorzeny, una de las figuras más destacadas del III Reich.




Otto Skorzeny se había hecho famoso en 1943 con el rescate de Mussolini de su destierro en el Gran Sasso. Desde entonces, Skorzeny se posicionó como el especialista de Hitler para sabotajes y operaciones secretas. Tras la guerra, logró escapar de un campo de detención estadounidense en circunstancia aún no del todo aclaradas hasta el día de hoy. Protegido por Franco, desde Madrid amplió la red internacional de organizaciones de ayuda para la fuga, fundó la organización CEDADE y murió en España en 1977.

ODESSA fue la organización más eficaz. Operaba en la ruta de Bremen-Bari, atravesando varias zonas ocupadas por los aliados, y disponía de recursos para llevar a la gente hasta Italia. En la creación de ODESSA jugó un papel clave la Fortaleza de los Alpes (Alpenfestung). Durante la primavera de 1945, mientras las tropas de los aliados ya estaban avanzando hacia Berlín, una parte de los mandos nacionalsocialistas se concentraron en este lugar con sus tropas blindadas, alrededor del jefe de Seguridad Nacional, Kaltenbrünner, y de Otto Skorzeny. Tras el suicidio de Hitler se abandonó el plan original de defender la fortaleza.




los habitantes del pueblo fueron testigos de como se sumergían de noche en los lagos del Ausseerland una cantidad innumerable de cajas llenas del botín valioso de armas y de documentos comprometedores. Sus aguas, pobres en oxígeno, han conservado perfectamente todas estas riquezas, a pesar de los años transcurridos. La mayor parte nunca fue recuperada. En las numerosas acciones de rescate, realizadas a lo largo de muchos años, se han podido recuperar una parte de las libras esterlinas falsificadas por orden de Hitler en el campo de concentración de Sachsenhausen. Varios buceadores ya han pagado con su vida la búsqueda del oro del Reichsbank, que se sospecha está también en el fondo del lago Toplitz. Esta sospecha está respaldada por el hecho de que ya antes del final de la guerra se creó en esta zona la infraestructura necesaria para una operación más tarde denominada «la organización de ayuda para la fuga más gigantesca de la historia». Hay rumores según los cuales se llevaron el oro poco después de la guerra con el fin de utilizarlo para financiar las organizaciones de fuga, como ODESSA o Die Spinne, y gran parte de ese oro habría acabado en el fondo del lago.




al otro lado de los Alpes, en la cara sur, en una lujosa residencia entre viñedos, residía Friedrich Schwend, ex-jefe de la operación estatal de falsificación de libras esterlinas por todo el mundo. Con esta operación de manipulación de divisas Hitler pretendía llevar a la bancarrota la economía de Gran Bretaña. Después de la guerra Schwend, junto a Walter Rauff, ex-jefe de camiones de la gasificación, usaban los beneficios de la operación de falsificación para financiar ODESSA.

el resto de la historia:
el irresistible ascenso de Hitler (1 de 3)
el irresistible ascenso de Hitler (2 de 3)
el irresistible ascenso de Hitler (3 de 3)
la trastienda ideológica del nazismo
T4 o la burocracia del mal
la ruta de las ratas (2 de 3)
la ruta de las ratas (3 de 3)

ronronea: levina