jueves, 13 de febrero de 2014

y sigo haciendo amigos


hoy quisiera abordar otro asunto de actualidad, el aborto. Lo primero que voy a decir, por honestidad, es que no conozco el tema en profundidad, pues como me empeño en poner de manifiesto soy lesbiana, y en mi caso resulta algo improbable un embarazo indeseado. Esta vez, como experimento, me propongo opinar sin una búsqueda activa de información por mi parte ―indagando a través de Internet, partidos políticos o asociaciones―, tan solo por lo que llega cómodamente de los medios de manipulación, a ver que os parece.

y lo primero que voy a decir ―más adelante me explico― es que me parece una barbaridad plantear el tema en términos de «aborto sí, aborto no». Llego a casa tras un día difícil, y para relajarme (jajjjaajajaj) zapineo un poco por distintos canales, telediarios y debates, de las dos ideologías, justo cuando los populares acaban de aprobar el anteproyecto de ley de Gallardón, y lo presentan como un alarde de unidad política. No encuentro ningún debate, no hay opiniones de profesionales cualificados, sólo eslóganes, en el caso de La Sexta e Intereconomía, un par de testimonios de personas implicadas en abortos dramáticos, apelando de manera burda y extrema a la emotividad.

«sí» o «no» no son razones, no es un debate, tan solo un eslogan simplista, adecuado y confortable para quienes buscan recaudar votos o para quienes, como yo, no les afecta directamente el tema, porque no están en posición de un embarazo indeseado o porque en el peor de los casos pueden arreglar el desaguisado a golpe de chequera. ¿Por qué vamos a necesitar reflexionar dos minutos sobre el tema? lo que queremos es una causa bien clarita, sin matices incómodos, para despacharnos con el enemigo, la derecha o la izquierda, según el caso. Si de verdad nos importasen los derechos de las mujeres o simplemente los derechos humanos, el aborto es un tema lo suficientemente complejo como para que cualquier persona o partido decentes duden en tomar sobre sí mismo la responsabilidad de tal decisión. Tendría que ser una decisión del conjunto de la sociedad, convocar un referéndum, con una o varias propuestas, abriendo un debate lo más exhaustivo posible, no con los tópicos y frases hechas de políticos y periodistas, sino con la opinión de profesionales cualificados, porque el asunto tiene calado, y hay más preguntas que respuestas, como me voy a esforzar en plantear a continuación. Y me gustaría añadir que cuando se quiere de verdad informar se puede, que de la grabación de la comparecencia de la chupóptera Cristina, en un día de atender a las noticias de la tele, ya sé hasta qué pie calzan quienes se sospecha hicieron las grabaciones, ya ve Vd. lo que me importará a mi semejante estupidez.

lo que voy a argumentar a continuación, quiero dejarlo muy claro, no es ni un sí ni un no al aborto. En todo caso, un «sí, pero con condiciones» o un «no, pero con condiciones», que podrían incluso llegar a un punto común. Creo que sólo los católicos, que parecen dispuestos a defender el derecho a la vida de una ameba, o las feministas radicales, preparadas para sostener los derechos de las mujeres por encima de cualquier otra consideración, están en situación de defender un sí o un no absoluto, radical. No voy a decir que me parecen igualmente fanáticos y acríticos hacia sus respectivas ideologías, bueno sí lo voy a decir, ya total..

empiezo por los contraargumentos frente al «no sin condiciones», sólo para que quede constancia, pues me parecen los más obvios para quienes todavía me leen, que no son precisamente conservadores ni conformistas. ¿De verdad se puede negar la píldora del día después a una niña de 12 años? ¿y si la malformación del feto es tal que sólo le esperan unos meses de dolor y sufrimiento, a él y a su familia? ¿y si corre peligro la vida de la madre?

hasta aquí todo políticamente correcto para el sector guay y moderno. Pero como por desgracia no somos ovíparos, no podemos poner un huevo y olvidarnos, hay más preguntas. Desde mi ignorancia médica, creo entender que si el embarazo avanza llega un momento en que el feto está suficientemente formado en el vientre de la madre, sus órganos lo bastante definidos y su capacidad de responder a estímulos externos tan obvia, que se podría considerar un ser humano. Guiándome por lecturas e informaciones dispersas, parece ser que en algún momento del embarazo el feto incluso puede sentir, puede responder a la voz de la madre, puede mostrar miedo o dolor. ¿En qué momento exacto del proceso de gestación un conjunto de células se convierte en un ser humano? ni idea, a eso deberían buscar respuesta los médicos, e incluso los filósofos, que aunque parezca increíble en una sociedad sana y consciente también tienen su función. Lo que me cuesta tragar es que un feto se convierta en niño en el momento en que la madre permita que salga de su coño, que sólo adquiera categoría de ser humano cuando sea lo suficientemente querido y deseado como para que su madre consienta el parto. Y si aceptamos que el feto se convierte en niño, en un ser humano, en algún momento de la gestación, entonces aceptamos implícitamente que en ese momento ya no hablamos sólo de los derechos de la madre, hablamos del derecho a la libertad de la madre frente al derecho a la vida del hijo, o de la hija. Si yo, como mujer, permito que una célula siga su desarrollo en mi interior hasta el momento de dar lugar a algo que podamos considerar un ser humano, por mucho que me joda tendré que aceptar que ya no hablamos sólo de mi vida, hablamos de dos vidas.

la siguiente pregunta cae por su peso: si doy a luz a un hijo no deseado, ¿quién se va a ocupar de él después del parto? porque hasta el momento del parto su vida depende de la mía, pero después él es un ser autónomo, al igual que yo. Parece evidente que existe una demanda por parte del mercado de adopciones, pero ¿y si el niño tiene una minusvalía, incluso grave? si el Estado y las administraciones públicas se muestran incluso incapaces de garantizar el bienestar de las familias, ¿cómo van a poder proteger y cuidar a niños minusválidos, que nadie defiende y a nadie le importan?

y hablando de malformaciones, ¿qué malformaciones justifican el aborto? ¿la patología física de Stephen Hawking o un Síndrome de Down justifican un aborto? planteo esta pregunta plenamente consciente de que no es lo mismo nacer minusválido en una familia pudiente, de las que beben Cola-Cao ―¡hasta puede practicar sky o volar, más de lo que se pueden permitir el 65% de las familias españolas!― que nacer en una familia de la chusma, que bastante tiene con sostener y alimentar a sus miembros sanos. Y otra pregunta que me parece fundamental: ¿en qué momento de la gestación es posible diagnosticar una malformación? por si acaso ya adelanto que como mujer, y sobre todo como ser humano, no puedo aceptar ni permitir que se liquide a alguien que ya es un ser humano, me da igual en un vientre materno o en un campo de internamiento, por padecer el Síndrome de Down.

en fin, que para quien quiera escuchar, esto no es un alegato contra el aborto, sino una demanda de un debate real. He intentado poner de manifiesto que «aborto sí, aborto no» no tiene ningún sentido, que el acento, la tremenda disyuntiva moral, está en los supuestos, la ley debe tratar de cubrir todos los supuestos, justo donde ni los políticos ni los medios de manipulación les interesa entrar. Probablemente proponer un debate honesto hoy día sea cruel, una amarga broma pesada, pero creo sinceramente que, en algún momento, alguien debería por lo menos intentarlo.

quisiera añadir, off-topic, para quienes todavía sigan leyendo y dudando sobre lo que se plantea en estos tejados, que en los últimos tiempos he tenido que hacer frente a la muerte, y por eso he decidido dejar por escrito algunas reflexiones sinceras, más o menos acertadas pero por lo mínimo honestas, que contienen más preguntas que respuestas, y quiero pensar que mucha sinceridad y valentía. Por lo menos que queden las preguntas, el escepticismo frente a las propagandas de unos y de otros, frente a lo conveniente y lo confortable. Es labor de las siguientes generaciones decidir si quieren o pueden buscar algunas respuestas, o no, temo que nuestra generación ya se encuentra suficientemente envenenada por las ideologías, por las creencias y por las urgencias de la supervivencia para que esto sea posible para nosotros.

en todo caso, hagáis lo que hagáis, decidáis lo que decidáis, pongo mi esperanza en vosotros, en las siguientes generaciones, en el futuro. Quiero confiar en que la vida, venga buena o mala, no os corrompa, que no ahogue vuestros ideales, vuestras preguntas. Si me queréis aceptar un consejo de vieja, jamás dejéis de escuchar las razones de la otra parte, a lo mejor os repugnan, pero no dejéis de tratar de escucharlas con honestidad. Que algún día, es este país y también en los otros, no aceptéis lo que no se puede ni se debe aceptar, porque es cómodo y os favorece. Ahí dejó el testigo. Ingenua que es una, y así quiero irme, ingenua, sin despedidas (no me gustan) pero orgullosa porque me he esforzado en dejar un ínfimo, imperceptible grano para un mundo mejor.


PD. por echarme unas risas, ahora mismo en El Intermedio «El Gran Wyoming» se está metiendo con la homofobia en Rusia, a cuento de los Juegos de Invierno, homofobia que es herencia directa de la política furiosamente anti-gay de la Unión Soviética durante toda la Guerra Fría. ¿Cómo se entiende esto? La revolución rusa es genial, los ideales de extrema izquierda que dieron lugar a una tremenda represión, incluyendo por descontado tortura y muerte, de miles de homosexuales en países como la Unión Soviética, China o Cuba son guays, la izquierda es una gran defensora histórica de los derechos homosexuales. Mucho más vas a tener que hacer, majo, para que se perdonen y olviden los desmanes de los tuyos, que al menos a mi me dais tanto miedo como los fascistas de Intereconomía.

ronronea: levina

lunes, 10 de febrero de 2014

¿queréis hablar? hablemos

al igual que con otros asuntos de la política sexual, como la pornografía, las actitudes frente a las minorías sexuales suelen diferenciarse entre autoritarios y libertarios, más que entre derechas e izquierdas; tal como indicó el sociólogo Jeffrey Weeks en 1989, la creencia de que la homosexualidad es algo que «debe ser desacreditado e impedido» puede ser uno de los poco puntos en común entre Fidel Castro y Margaret Thatcher.
he descubierto hace poco esta cita en Internet, en la wikipedia ―¡una aportación de 1989!― y comulgo completamente con ella, me parece mucho más revolucionaria y radical que las aportaciones de la dudosa intelligentsia homosexual local, enquistados en cuestionar y combatir las definiciones de género y a la derecha, y encima aparentemente convencidos de que la sociedad les debe algo, que su aportación es valiosa, como predicadores rabiosos de alguna secta estrafalaria cuya lógica sólo ellos entienden.

y es que vivimos en un país empeñado, muy empeñado, en esa dicotomía izquierda-derecha, que no sólo defiende a muerte la clase política sino también, con el mismo empeño y convicción la incalculable casta de paniaguados que sostenemos con nuestros impuestos, desde el presidente del gobierno hasta el último funcionario, pasando por intelectuales, artistas y sindicatos. El motivo es obvio. Existe un porcentaje de voto que los técnicos llaman «voto cautivo» que invariablemente, pase lo que pase y hagan lo que hagan, siempre vota a los suyos, a quienes garantizan sus lentejas con la única condición de lealtad. Luego existe otro porcentaje de voto, de gente que por mucho que os empeñéis no cree en vuestra ideología sino en vuestros hechos, y que es la que decide quien gobernará.

dejadme hablar un poco más de esas personas anónimas, entre las que con orgullo me gustaría contarme. No como representante de nada, sino como una más, de una forma de pensar y de sentir que creo comparto con otras gentes, pues por la lógica sectaria de los paniaguados no tendría explicación que se alternasen partidos de izquierdas y de derechas en el poder.

trabajamos como asalariados en la empresa privada, somos autónomos, o tenemos una modesta pyme. Bueno, muchos ya no trabajamos. Cuando nos echaron de nuestras empresas, el delegado sindical de turno nos dio una palmadita en la espalda y con gran sentimiento nos dijo que no se podía hacer nada. No hubo grandes manifestaciones ni huelgas generales, como cuando corren peligro los privilegios de alguna casta funcionarial. A lo sumo, si los despidos sumaban algunos centenares, unos minutos en los telediarios. Tenemos más que claro que los sindicatos, que sostenemos con nuestros impuestos al límite de obligarnos a cerrar nuestras pequeñas empresas o incluso de pasar necesidad, no son los sindicatos de todos. Son los sindicatos de los funcionarios.

los funcionarios, por cierto, esa casta privilegiada, no pasa frío, ni hambre, ni miedo. No van a morir de cáncer porque les den cita unos meses después de declararse la enfermedad, porque ellos pertenecen a Asisa, tienen sanidad privada, se lo pagamos entre todos. Dicen que son imprescindibles, que sin ellos no puede haber sanidad, ni educación, ni servicios públicos de calidad. Pero la sanidad, la educación y los servicios públicos son una mierda. No es culpa suya, es culpa del gobierno. Ellos, como buenos soldados, sólo obedecen órdenes. Pero quienes no disfrutamos de vuestros privilegios, y los pagamos, nos estamos preguntando qué diferencia hay entre funcionarios vitalicios, carísimos por la cantidad de privilegios que han acumulado en tiempos de bonanza, y funcionarios contratados con las mismas condiciones, los mismos derechos y obligaciones que el resto de la sociedad. Por cada funcionario inútil, aburrido y desmotivado, existen cien profesionales cualificados que sueñan con ejercer su vocación.

cuando veo los anuncios de televisión pienso que están hechos para esa casta, que pase lo que pase sólo perderá una mínima parte de su poder adquisitivo. Siguen viajando, siguen comprando, siguen viviendo con comodidad. Ocasionalmente acuden a alguna manifestación de las que molan, como la del aborto, y se preocupan muchísimo por la situación de los saharauis. No van a perder el sueño porque no puedan pagar las facturas, porque echarán a la familia de su casa, pero se cruzan cada día en la calle con gente que sí vive esas dificultades, y miran amablemente hacia otro lado, hacia otras causas más lejanas y confortables, son solidarios.

¿y quién me ayudará si tengo mala suerte? ni el gobierno, ni la oposición, si los sindicatos, ni las administraciones públicas. Si tengo que pedir comida y mantas, me las dará Cáritas, la iglesia católica, de manera inmediata y sin preguntas. Yo soy atea y lesbiana, pero si paso hambre y frío me ayudará la iglesia católica, esa es la realidad. Más tarde pedirá su pago, pero la administración civil ya cobra bien caro, impuestos directos e indirectos, y no da nada a cambio. También existen algunas pequeñas asociaciones vecinales, que hacen lo que pueden en los barrios humildes ―sólo los pobres ayudan a los pobres― pero son tan precarias y trabajan con tal soledad y esfuerzo que su aportación, a pesar de toda la buena voluntad que las anima, es mínima.

quienes pensamos así abordamos las siguientes elecciones con estupefacción. No vamos a votar al PP, ni al PSOE, ni a IU, ni a ningún otro partido implicado en casos de corrupción. Si quieren gobernar, que se lo monten con sus acólitos y paniaguados. Al calor de la crisis están surgiendo otros pequeños partidos, pero hasta el momento no he visto ninguno que no derive peligrosamente hacia el extremismo, de derechas o de izquierdas, y por supuesto que no se enmarque en esa dicotomía y traten de explotarla en las urnas. Como lesbiana, lo que puedo esperar de la extrema derecha lo tengo muy claro, pero también lo que puedo esperar de la extrema izquierda, lo que parece no tan claro para todos los estúpidos homosexuales que gastan camisetas del Che. La única explicación que encuentro es que les va la marcha, que les da morbo el juego extremo de poder y sumisión, la prisión y la tortura. O a lo mejor sólo son ignorantes y borregos, quien sabe.

y quien se sienta personalmente aludido/a por este post, o no se atreva a opinar, por algo será.


ronronea: levina

jueves, 6 de febrero de 2014

fragmento 3





hablar es hablar

Repetimos
lo que hablamos
y entonces
hablamos otra vez y ese
hablar es hablar.


(Richard Brautigan)



ronronea: naia

viernes, 31 de enero de 2014

lecturas dispersas 3


LA RUTA CRUEL. VIAJE POR TURQUÍA, PERSIA Y AFGANISTÁN
de Ella Maillart
(Labor, 1962, 259 pag.)


a mediados de 1938 Ella Maillart conoce a Annemarie Schwarzenbach, y juntas emprenden camino en un viejo Ford, atravesando Italia, Yugoslavia, Bulgaria, Turquía, Turkestán, Irán y Afganistán. Un intenso viaje que tiene como fondo la destrucción de Europa y de la propia Annemarie, que lucha contra su tormento interior y contra su adicción a la morfina.

Maillart escribió el relato de este viaje, disfrazando la identidad de su compañera bajo el nombre de Christine. Con una prosa sencilla y amena, fácil de leer, la autora va alternando anécdotas del viaje con un dibujo asombrosamente íntimo de la psicología de Annemarie, que coincide de manera casi sospechosa con la visión de
la aburrida biografía novelada por Melania Mazzucco.

sólo añadir que la edición de Labor es preciosa, con mapas en las guardas y ese papel antiguo que amarillea al paso del tiempo, y que he recibido un ejemplar en perfecto estado de la librería Alcaná, envuelto con un cariño que me ha emocionado.

el resto de la serie:
lecturas dispersas
lecturas dispersas 2

ronronea: levina



martes, 28 de enero de 2014

Berlins lesbische Frauen




en los años 20 Berlín era la capital de las lesbianas del mundo, con una población estimada en torno a 85.000 residentes. Acudían turistas de todo el mundo para disfrutar de sus bares y atracciones. La ciudad disponía en la época de dos periódicos semanales, doce clubes sociales, dos ligas de patinaje sobre hielo, un refugio nudista, tres asociaciones deportivas de actividades al aire libre, seis revistas y hasta cincuenta bares y clubes. En palabras de Meredith Miller, «era la primera vez en la historia que una identidad lesbiana reconociblemente moderna ganaba visibilidad masiva y un razonable nivel de aceptación.»


estaba de moda la indumentaria masculina, las mujeres circulaban libremente con pantalones y cabello corto. Un número considerable de artistas, en especial del entorno del teatro y del cabaret, no se molestaban en simular su homosexualidad ―aquí no hay más remedio que mencionar a Claire Waldoff. Una debutante Marlene Dietrich y Margo Lion emocionaban al público con su sugerente dueto Wenn Die Beste Freundin, y tan solo unos pocos años después Mischa Spolianky obtendrá un gran éxito con Das Lila Lied. Ambas canciones se convirtieron en himnos para los gais y lesbianas de la ciudad.







los garitos para lesbianas más conocidos estaban en el distrito de Schöneberg, en el centro de la ciudad. Al parecer hoy día se impone el ambiente gay en la zona, pero en los años 20 hombres y mujeres compartían amigablemente espacio. Por ejemplo el  Café Dorian Gray (Bülowstrasse 57, 1927-33) ―uno de los más concurridos de la ciudad― estaba reservado para ellas los jueves y viernes, y para ellos los martes, sábados y domingos. Los miércoles estaban dedicados a la clientela sadomasoquista, y era la única noche de la semana en que se permitía el acceso a hombres heterosexuales. Para las damas, se alternaban bailes y espectáculos teatrales en un ambiente tradicional y de buen tono, y ocasionalmente también se organizaban noches temáticas, como un festival alpino bávaro o un festival de la cosecha de la uva renano.


no muy lejos se encontraba otro garito radicalmente distinto, el Topkeller (Schwerinstrasse 13, 1923-32). Descrito en su momento como «peligroso, divertido, sexy y bohemio», para acceder al local había que pasar a través de tres puertas y una estrecha escalera. Encima de la puerta de los lavabos había un cartel que decía: «Somos el Nuevo Espíritu. ¡Lo hacemos con descaro!»

el  Damenklub Violetta estaba dirigido por Lotte Hahm, una conocida activista por los derechos homosexuales. Aquí se organizaban muchos bailes, excursiones en automóvil y desfiles de moda para damas y travestis masculinos.


en fin, que había locales para todo tipo de gustos y público. El  Mali & Ingel's (Lutherstrasse 16, 1927-1933) tenía un cartel permanente en la puerta: «Cerrado por fiesta privada». Con un aforo máximo de 60 personas, sólo podía entrar quien estuviera en la lista, y su clientela se componía de artistas, intelectuales, cantantes y actrices de teatro. El  Verona Lounge (Kleistrasse 36, 1919–1931) era un lugar sofisticado y agradable por las tardes, pero al caer la noche se convertía en foco de la prostitución lésbica de lujo. El  Hohenzoffern-Café (Bülowstrasse 101, 1921-1933) ofrecía un cabaret masculino exclusivo para lesbianas, mientras que el Talverne (Georgenkirchstrasse 30a, 1927-1930) era un duro bar de la clase trabajadora.. y así hasta cincuenta o más.


como es de suponer ninguno de estos garitos sobrevivió más allá de la agitación política de la década de los 30, y todos acabaron cerrados cuando los nazis llegaron al poder en 1933. Las libertades conquistadas durante los años 20 se perdieron en las convulsiones de las dictaduras y las guerras, y más de medio siglo después ni siquiera estoy segura que hoy seamos tan libres y valientes como lo fueron aquellas mujeres.

más info:
Berlin's Lesbische Frauen (Cabaret Berlin)
The lost lesbian bars of Weimar Berlin (Lost Womyn's Space)
Cabaret en Berlín II. Libertad de acción y tolerancia sexual (Música de Comedia y Cabaret)

ronronea: levina

domingo, 26 de enero de 2014

La caja de Pandora




La caja de Pandora es una película muda alemana, dirigida por el austriaco Georg Wilhelm Pabst y protagonizada por la gran Louise Brooks en el papel de Lulú, una joven ingenua y amoral cuyo despreocupado erotismo provoca la lujuria y la violencia de todxs cuantos la rodean.

fue estrenada el 30 de enero de 1929, con el previsible escándalo de la sociedad bienpensante. Rescatada por la crítica durante los años 50, en la actualidad se considera un clásico del cine de la República de Weimar.


este baile de Lulú con la condesa Augusta Geschwitz (Alice Roberts) es, probablemente, una de las primeras representaciones del deseo lésbico en el cine.



post relacionados:
¿la primera canción queer de la historia moderna?

ronronea: levina

viernes, 24 de enero de 2014

noche de ánimas




podía decirse que era la noche mas fría del año. Sólo las almas errantes recorrían las calles a aquellas horas heladas que hasta al tiempo le costaba avanzar.

ni mendigos ni rufianes ocupaban sus posiciones habituales. Aun así no dejaba de estar alerta a cualquier movimiento aunque cualquier enfrentamiento sería con un no-muerto así que poco podía hacer su sable en este caso.

bajo su licenciatura de medicina encontraba cobijo su kit de caza, mezclado entre medicamentos y ungüentos podía disponer de un par de docenas de balas de plata, pequeños explosivos con metralla, veneno por sí tenía que acabar en segundos con su vida, nunca le llamó la atención que le torturaran. Dos mosquetes cargados y con la mechas puesta, además de cosas más ortodoxas pero menos efectivas pero cuando hay que entregarle el alma al diablo mejor que sea luchando aunque sea con una ristra de ajos intentando estrangular al contrario..

en los campanarios de alrededor marcaban las 12. Su objetivo era un espíritu impío famoso por sus fiestas, por su belleza, pero más por su sed de sangre. Se podía transformar tanto en hombre como en mujer. Su alma centenaria había recorrido varias capitales europeas hasta llegar aquí.

había conseguido una invitación a la última recepción, por lo que hoy ejecutaría su plan.

al llegar la observó hablando con algunos ilustres invitados. Se podía decir que su belleza cautivaba y a la vez hipnotizaba a aquel que sólo la observará el riesgo era escucharle, su voz era cual canto de sirena, sus curvas y ángulos llamaban a la sensualidad, su escote provocaba vértigo que aquel vestido negro aún resaltaba más.

al cruzarse las miradas le reconoció y le dedico la sonrisa que a cualquier mortal le habría parado el corazón.

tras la cena, un sirviente le acompañó a un despacho. Estaba plagado de libros, algunos escritos por la propia mano de Satán, brujería, licantropía eran algunas de las temáticas de aquellos libros. Mientras tocaba el lomo de un incunable llaman a la puerta. Al entrar se encendieron todas las velas de la habitación.

ella sonríe, te esperaba, dice. Le observa mientras se dirige a uno de los sillones. Vengo a cobrarme tu vida, contesta. Ríe acaloradamente, mientras se dirige a una de las estanterías para coger un libro. Te puedo enseñar más allá de lo que han visto tus ojos. Se acerca hasta notar su tibia piel carente de pulso. «¿Qué quieres a cambio de mi vida? ¿Oro, mujeres? » Sonríe de nuevo. No quiero nada contesta, mientras saca uno de los mosquetes y lo pone sobre la mesa. Provocativa, se pone en pie. Se desabrocha la cremallera dejando caer el vestido al suelo. «¿Quieres esto? » Le mira lasciva señalando su cuerpo. Le sigue con la mirada mientras se sienta sobre la mesa, separa las piernas y comienza a tocarse. «¡Tómame! » ―grita. Hace década que no toca aquella piel, la recuerda cálida, flexible y jugosa. Desde su posición podía ver como se humedecían sus dedos con el flujo que manaba del interior de su sexo. Quería tocarla, poseerla, hacerle vibrar, pero pasarían décadas hasta que pudiera volver a tenerle tan cerca.

se aproxima a la mesa, ella se incorpora, le pasa una mano por el cuello y le besa. Dulce elixir envuelve su boca. En su pantalón siente la humedad de su sexo que roza con fuerza intentando sentirle dentro. La besa, no puede contenerse. Su amor es más fuerte que la maldición que les separa. La coge en brazos y la tumba sobre la alfombra. Con avidez busca la entrada a su interior. Al traspasar su frontera ahoga un aullido. Le penetra hasta golpear con fuerza el fondo de su vientre. Mueven sus caderas al compás de los latidos de su corazón. Aún así ella se resiste al placer, se revuelve, hembra salvaje. Se abraza a su espalda, echaba de menos aquel cuerpo fibrado. Consigue morderle y succiona con suavidad. La sangre gotea por su cuello sin llegar a coagularse. Sucumbe al placer ahogando un gemido al llegar al orgasmo. Le lame el sudor de su piel mientras dice: «Una vez más la muerte se rinde al placer». Sonríe por primera aquella noche, la tapa con parte de la alfombra mientras la besa y dice: «Como siempre tienes razón, buenas noches Milady.»


ronronea: atis