
LOS ANTECEDENTES- el papa Benedicto XV le envió a Alemania en 1917 como nuncio papal, para intentar que Alemania y los aliados firmaran la paz. No tuvo éxito. Pacelli pasó doce años más en Alemania, país que acabó por adorar. Cuando el nazismo se impuso, lo consideró un bastión contra el comunismo.
- Eugenio Pacelli fue elegido papa en marzo de 1939, con el nombre de Pío XII. Austria ya ha sido anexionada, Checoslovaquia invadida y Polonia está amenazada. La guerra mundial comenzará en unos meses.
LOS HECHOS- cuando los nazis devastaron Polonia la iglesia local, profundamente nacionalista, sufrió persecución y muerte. Llegaron al Vaticano informes sobre las atrocidades y numerosas peticiones para que Pío XII hiciera declaraciones. Roma contestó con el silencio. Para los católicos polacos, el silencio fue incomprensible.
- sobre el Holocausto judío, se filtraban noticias por todas partes, ya que allí donde haya un sacerdote o una monja hay un informador del Vaticano. Por poner un par de ejemplos, a principios de 1940 el nuncio de Berlín habló de la deportación forzosa de los judíos alemanes a Polonia; el nuncio Burzio informó sobre la masacre de judíos en Eslovaquia. Y no sólo pedían ayuda los nuncios católicos, también trataron de recurrir al papa numerosos líderes judíos y destacados políticos de los países aliados, y de los ocupados (por ejemplo el presidente polaco, exiliado en Londres). Pío XII, una vez más, guardó silencio.
- el Dr. Gerhart Riegner, representante del Congreso Judío Mundial en Ginebra, vislumbró por primera vez el patrón en marzo de 1942. Se dio cuenta que no eran atrocidades aisladas y documentó la situación de los judíos europeos país por país. Fue directamente a ver al representante del papa en Suiza para pedirle que interviniera para salvar a las comunidades judías que aún sobrevivían. Como no recibió respuesta, se dirigió a continuación a Londres y a Washington. Cuando el gobierno estadounidense contactó con el Vaticano para corroborar la historia de Riegner, recibió una respuesta ambigua, el Vaticano no podía confirmar la veracidad de esos informes, ni del exterminio.
- a mediados de 1943, el Vaticano sabía mucho sobre la exterminación de los judíos. Extracto de un informe interno fechado en marzo para el cardenal Maglione, secretario de Estado: «Judíos, situación horrible. En Polonia había unos 4 millones y medio de judíos antes de la guerra. Se calcula que ahora sólo quedan unos 100.000. La desaparición de tantos sólo la explica la muerte. Hay campos de concentración [..] Se dice que meten a cientos en cámaras donde los matan con gas». Pío XII lo sabía, y no hizo nada.
- Pío XII tuvo influencia moral para actuar. Había 22 millones de católicos en la Alemania nazi. Una cuarta parte de los miembros de las SS eran católicos. Hitler y Himmler habían nacido en la fe católica. Por no mencionar que en ese momento había unos 800 millones de católicos en todo el mundo, incluyendo la dictadura fascista española, de firme confesionalidad católica y afín a Hitler.
- durante toda la guerra, Pío XII hizo una única declaración sobre la atrocidades nazis, en su mensaje de Navidad de 1942: «este es un voto que la humanidad le debe a cientos de miles de personas, que sin ninguna culpa y, a menudo, sólo a causa de su nacionalidad o raza, están destinados a morir debido a un lento deterioro». Es todo lo que dijo sobre el tema, y ni siquiera mencionó de manera explícita ni a los judíos, ni a los nazis, ni a nadie.
- hubo una única excomunión durante la guerra, contra el jefe fascista belga Leon Degrelle, miembro de las SS y nazi fanático. El motivo de la excomunión fue llevar uniforme militar a misa y asaltar a un sacerdote.
- en Eslovaquia, se deportó a tres cuartas partes de la población judía. El presidente eslovaco Jozef Tiso era incondicionalmente pronazi, y también un sacerdote católico, bajo la autoridad papal. Pío XII no le sancionó de ningún modo, por el contrario permitió que se utilizase su nombre por todo el país para propaganda clerical fascista.
- en el centro de Europa, Hitler creó el Estado de la República Católica de Croacia, bajo el gobierno títere del dictador Ante Pavelic. El Vaticano apoyó sin reservas esta sangrienta dictadura porque los croatas eran el gran bastión católico en los Balcanes, frente a los serbios ortodoxos y a los bosnios musulmanes. Este es, en cierta forma, el germen del conflicto actual en Yugoslavia.
LAS EXCUSAS- «hizo todo lo que pudo, y si no hizo suficiente fue porque temía empeorar la situación, temía que sus acciones se malinterpretaran y condujeran a peores represalias». ¿Qué podría haber pasado peor? Cogían a la gente en la calle como animales y los enviaban a los campos de concentración, disparaban a las gentes en las calles. ¿Qué más podría haber pasado?
- al hilo de la anterior: «en 1942, la iglesia católica holandesa condenó la persecución de los judíos, lo que provocó la muerte de 90.000 judíos conversos». En 1944, cuando los nazis invadieron Hungría, miles de judíos se convirtieron con la esperanza de escapar a la persecución. No sirvió para nada, los nazis les exterminaron igualmente, sin ninguna intervención por parte de la iglesia católica.
- «un buen pastor ama y debe salvar a todas sus ovejas, esa es la función del papa». Vamos, que hasta entre las ovejas hay clases, porque para salvar a los miles de niños alemanes con minusvalías físicas y psíquicas que se cargaron los nazis ―muchos de ellos procedentes de familias católicas, y asilados en centros católicos hasta que se los llevaron―, no movió ni un dedo.
- «el Vaticano ha tenido cuidado de no dar al pueblo alemán la impresión de estar en su contra, durante esta terrible guerra». Creo que los nazis tuvieron la misma impresión.
- «no podía condenar el nazismo sin condenar el comunismo». La política, por encima de la vida de millones de personas. Esto es caridad, y lo demás tonterías.
- «en la documentación vaticana de la época, las principales preocupaciones eran el bombardeo de Roma y la defensa de los derechos de Roma y todo eso. Comparado con eso, el asunto judío era un asunto muy marginal para ellos». Al parecer, Pío XII era un apasionado de la conservación de las iglesias y el arte romanos. La Santa Sede avisó a los aliados que si bombardeaban Roma, el papa no podría aceptarlo en silencio.
- «en octubre de 1943, cuando los alemanes llegaron a Roma, los católicos escondieron en iglesias y conventos a numerosos judíos». Cierto, pero nunca hubo una condena oficial por parte de Pío XII, ni tan siquiera cuando estaban asesinando a mujeres, ancianos y niños ante las mismísimas puertas del Vaticano.
EPÍLOGO- numerosos criminales de guerra nazis escaparon de los juicios de Nuremberg a través de la principal «ruta de las ratas», la conocida como «ruta de los monasterios» o «pasillo vaticano». Con las ayuda de las autoridades eclesiásticas, de iglesia en iglesia, de monasterio en monasterio, lograron esquivar la persecución de los aliados y llegar a lugar seguro asesinos de la talla de Alois Brunner ―especialista de Eichmann para las deportaciones, acusado de matar a 120.000 judíos―, el propio Adolf Eichmann ―arquitecto de la solución final―, Walter Rauff ―jefe de los camiones de gasificación, en los cuales murieron 180.000 judíos―, Franz Stangl ―comandante del campo de exterminio de Treblinka, acusado de 700.000 asesinatos― o Josef Mengele ―médico del campo de concentración de Auschwitz―. Hay muchos más, la lista es larga.
- y un pequeño detalle, que revela el racismo de este santo padre: tras la liberación de Roma, Pío XII pidió a los aliados que no usaran soldados negros para guarnecer el Vaticano.
- los judíos mantienen el retrato de Pío XII en el museo del Holocausto, el Yad Vashem, como uno de los cómplices del nazismo. Debajo de su retrato se pueden leer los siguientes versos, de Nathen Alterman: «Mientras los hornos se llenaban de día y de noche, el venerado Santo Padre que habita en Roma, no ha dejado su palacio con el crucifijo alzado para ser testigo de un día de exterminio.»
- en la actualidad, Benedicto XVI está impulsando la beatificación de Pío XII.
suma y sigue:
la beatificación de Pío XII enfrenta al Vaticano con Israel (El País, 21/12/2009)
los rabinos consiguen ralentizar la beatificación de Pío XII (El País, 24/12/2009)
el papa defiende a Pío XII en su primera visita a la sinagoga de Roma (El País, 18/01/2010)
ronronea: claudia