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domingo, 6 de octubre de 2013

las convulsionarias de Saint-Médard



hijo de un consejero en el Parlamento, el diácono François Paris falleció el 1 de mayo de 1727 a los treinta y siete años, después de haber dado ejemplo de humildad, de penitencia y de caridad. Sus convicciones jansenistas, en el momento en que la opresión era cruel, hacían de él un ejemplo y una víctima. Su tumba, en el cementerio de Saint-Médard, recibía muchos visitantes. Una gran exaltación reinaba en aquel lugar, donde se produjeron milagros. Muchas jóvenes sufrieron convulsiones. Tales crisis se convirtieron en contagiosas. Se vio en ellas la intervención mágica del difunto.

la multitud se apretaba en el cementerio de Saint-Médard, ante la tumba del diácono Paris. Llegaron a contarse hasta ocho centenares de muchachas y hombres cayendo juntos en convulsiones. Algunas chicas saltaban tan alto que las llamaron las saltarinas. Otras ladraban, las ladradoras o maullaban, las maulladoras. A su alrededor se operaban milagros a diario.

en una comunidad muy numerosa de París todas las religiosas, a la misma hora, se veían atacadas por una crisis que las hacía maullar a coro durante horas. Intervino la policía y se amenazó a las religiosas con azotarlas. Se acabaron los maullidos. Sin embargo, las persecuciones del Gobierno no hacían más que acrecentar el número de los adeptos. Los jesuitas decían que era cosa de brujería.


en agosto de 1731 se asistió a los socorros mortales. El cementerio de Saint-Médard se convirtió en un lugar de grandes pruebas y suplicios: las jóvenes convulsionarias reclamaban golpes, querían ser azotadas, abofeteadas, martirizadas; para ellas, los dolores tenían el atractivo de la voluptuosidad. Sus correligionarios no se andaban por las ramas: las pisoteaban, pateando muslos, vientres, pechos, y luego las molían a garrotazos.

una de ellas recibía cien garrotazos sobre la cabeza, sobre el vientre, sobre los riñones; otra se acostaba de espaldas, se extendía una tabla sobre ella y se subían encima más de veinte hombres. Otra, con las faldas atadas, los pies en alto, la cabeza hacia abajo, estaba mucho tiempo en esta posición. Otras tenían el seno cubierto y les torcían las mamas con pinzas hasta deformar las ramificaciones (Bernard Picard)
el 27 de enero de 1732 la policía cerró las rejas del cementerio y mantuvo la clausura. El arzobispo de París, Vintimille, excomulgó a las convulsionarias. Los adeptos colgaron un cartel célebre:

por orden del rey se prohíbe a Dios
hacer milagros en este lugar

las convulsionarias se trasladaron a otra parte: se reunieron en casas particulares. La exaltación aumentó con las medidas represivas. Las muchachas se hacían flagelar, y luego sofocar con una cuerda; engullían páginas del Nuevo Testamento; se quemaban la lengua con carbones encendidos, a ejemplo de las narraciones de la Biblia. Se asistía a crucifixiones, con clavos en las manos y en los pies. Con frecuencia el espectáculo acababa con la irrupción de la policía, que se llevaba a todo el mundo. Esto duró hasta el año 1762, fecha de las últimas convulsiones y de los postreros milagros.

ronronea: levina

viernes, 6 de septiembre de 2013

el origen de la magia




una vieja leyenda rabínica cuenta que en el Paraíso Terrenal Eva fue la amante del ángel Samael, mientras que Adán estaba en los brazos de Lilith. Y de la trilogía de los amores de Adán y de Eva, de Adán y Lilith, de Eva y Samael, nació la Humanidad. Ahora bien, Lilith y Samael enseñaron la magia a Adán y Eva.

otra leyenda sobre los orígenes de la magia se desprende del capítulo VI-2 del Génesis: «Viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron de entre ellas por mujeres las que bien quisieron.» Se trata de ángeles caídos, quienes en su entusiasmo por las hijas de la Humanidad, les enseñaron la magia.
El
Libro de Enoch recoge más detalles de la historia:

En aquellos días en que los hijos de los hombres se multiplicaron, ocurrió que les nacieron hijas, bellas y deseables.

Y cuando los Ángeles, las criaturas celestes, las hubieron contemplado, se enamoraron de ellas; y se dijeron mutuamente: «Escojamos esposa en la raza de los hombres, y tendremos hijos con ellas.»

En número de doscientos bajaron, pues, sobre Aradis, lugar situado cerca del monte Armón.

He aquí los nombres de sus jefes: Samyaza, el principal de entre ellos, Urakabarameel, Akibeel, Tamiel, Ramuel, Danel, Azkeel, Saraknyal, Asael, Amers, Batraal, Anane, Zavebe, Samsavael, Ertael, Turel, Yomiael, Arazeal. Tales fueron los jefes de los doscientos ángeles; y todos estaban con ellos.

Y cada uno de ellos escogió una mujer; se acercaron a ellas, y con ellas cohabitaron; y les enseñaron la magia, las hechicerías y las propiedades de las raíces y los árboles.

Y aquellas mujeres concibieron; y parieron gigantes, cuya talla era de trescientos codos.

Devoraban todo lo que podían producir los trabajos de los hombres, y fue imposible alimentarlos.

Azayel enseñó a los hombres a hacer espadas y cuchillos, escudos, corazas y espejos; les enseñó la fabricación de brazaletes y de adornos, el uso de la pintura, el arte de pintarse las cejas, de emplear las piedras preciosas y toda especie de tintes, de modo que el mundo se corrompió.

Creció la impiedad; se multiplicó la fornicación; las criaturas transgredieron y corrompieron todas sus vías.

Amazarak enseñó todos los sortilegios, todas las hechicerías y las propiedades de las raíces.
Amers enseñó el arte de resolver los sortilegios.
Barkayal enseñó el arte de observar las estrellas.
Akibeel enseñó los signos y los caracteres mágicos.
Tamiel enseñó la ciencia de los astros.
Y Arandel enseñó los movimientos de la luna.


ronronea: claudia

viernes, 7 de junio de 2013

los versículos satánicos




en el año 610 Mahoma, un mercader de cuarenta años de la tribu Quraysh, estaba dedicado a sus meditaciones anuales en los alrededores de La Meca cuando fue poseído por el ángel Jibra’el, cuya presencia llenaba todo el cielo, se mirara donde se mirara. El ángel le ordenó: «Recita», y a pesar de sus titubeos, Mahoma empezó a componer el Qur’an (Corán). Durante los veinte años siguientes, Mahoma se vería periódicamente dominado por esa visión, a medida que las ayas y suras que componían el Corán iban transmitiéndose al mundo a través de sus labios.

la tribu pagana Quraysh adoraba a un dios llamado al-Llah, junto con sus esposas, al-Lat, al-Uzza y Manat. Gracias a los contactos comerciales con comunidades judías y cristianas, a las que se referían como «los pueblos del libro», los árabes cobraron viva conciencia de que ellos nunca habían recibido semejante revelación inmediata de Dios. Los cautivadores y bellos versículos del Corán no podían tener una fuente que no fuera divina: el propio Mahoma les respondía a los escépticos que preguntaban por qué él no podía hacer milagros que el Corán era ya bastante milagro. Además de proporcionarles un texto sagrado, a medida que el Corán se desarrollaba, brindaba a los árabes un mito etiológico, una historia de los orígenes que los vinculaba con la presencia histórica del «Dios Uno».

tanto judíos como cristianos remontaban su relación con Dios hasta Abraham, a través de su hijo Isaac. Sin embargo, Abraham tenía un hijo mayor, Ismael, fruto de la unión con su concubina egipcia Hagar. Ismael y Hagar fueron expulsados por Sara, mujer de Abraham, y Dios les dio a ambos su bendición: al igual que la estirpe de Isaac, Ismael «formaría una gran nación» y el Señor «multiplicaría su semilla». Luego, Ismael desaparece del Pentateuco, olvidada su nación y su semilla. El Corán tiró de ese hilo suelto e hizo pasar a los Quraysh por la tribu abrahámica aborigen.

a medida que esta nueva religión monoteísta iba cobrando fuerza, los seguidores de Mahoma memorizaban versículos y capítulos. Tras la muerte del Profeta, el primer y el segundo califas (el cuñado y lugarteniente de Mahoma, Abu Bakr, y Omar, que al principio había estado dispuesto a matar a Mahoma, antes de una conversión damascena) reunieron el texto y lo pusieron por escrito. El tercer califa, Otmán, fijó una versión estándar del Corán y destruyó todas las demás variantes.

al mismo tiempo circulaban un gran número de dichos acerca del Profeta y de su vida. Estos hadith fueron escrupulosamente estudiados por los eruditos, deseosos de establecer la autenticidad de los aforismos que habían sido recogidos por los más próximos a Mahoma. De manera similar, los primeros testimonios escritos de la vida de Mahoma fueron promovidos por los isnad, citas de autoridades que decían dónde había encontrado el historiador cada incidencia particular, a modo de precursores de la nota a pie de página.

según algunos de los más notables biógrafos de Mahoma ―al-Waqidi, Ibn Sa’d (que era un escriba de Waqidi), al-Tabari e Ibn Ishaq (este último según la reconstrucción de Alfred Guillaume)― en una ocasión el espíritu maligno Shaitán logró interpolar algunos versículos que parecían hacer concesiones al politeísmo de los Quraysh. Dichos versículos, correspondientes a la sura 53, sancionaban el culto de al-Lat, al-Uzza y Manat como diosas intercesoras intermedias. Pese a que semejante compromiso habría resuelto el conflicto entre los Quraysh y Mahoma, éste se retractó y la sura corregida hizo una condena explícita de las diosas como «nada más que los nombres que vosotros mismos les habéis puesto.»

el pasaje en cuestión, a partir de 53:19 (sura 53, versículo 19), dice:
¿Habéis pensado en Al-Lat y Al-'Uzza
y Manat, la tercera, la otra?
Estos son los exaltados gharāniq, cuya intercesión se esperaba.
¿Para nosotros los varones y para Él las hembras?
Sería un reparto injusto.
No son sino nombres que habéis puesto, vosotros y vuestros padres, a los que Dios no ha conferido ninguna autoridad. No siguen sino conjeturas y la concupiscencia de sus almas, siendo así que ya les ha venido de su Señor la Dirección.

el versículo subrayado fue eliminado de la versión moderna del Corán, de modo que el sentido inicial de los versículos 19 y 20 quedara anulado por los versículos siguientes.

así que estrictamente hablando los versículos satánicos originales, inspirados por Shaitán a Mahoma, serían estos tres:
¿Habéis pensado en Al-Lat y Al-'Uzza
y Manat, la tercera, la otra?
Estos son los exaltados gharāniq, cuya intercesión se esperaba.

visto en: La biblioteca de los libros perdidos (Stuart Kelly, 2007)

ronronea: claudia

jueves, 31 de enero de 2013

los iconos bizantinos



nadie sabe exactamente cuándo se crearon los primeros iconos. Una leyenda rusa dice que la primera imagen procedía de un trozo de lienzo empapado de agua que Jesucristo se llevó al rostro y en el que quedaron impresas sus facciones. Cualquiera que sea su origen, a principios del siglo VI empezaron a aparecer iconos en las iglesias bizantinas. En el siglo VIII, para asegurarse de que estos objetos reflejaran conceptos celestiales y espirituales en lugar de temas materiales, la Iglesia de Bizancio decretó que los únicos motivos adecuados eran Jesucristo, la Virgen María, los ángeles, los santos y los hombres justos.

en remotas aldeas y aislados monasterios, los artesanos perfeccionaban gradualmente la compleja técnica de fabricar iconos. Para empezar, un carpintero corta una lámina de madera, normalmente pino, tilo o ciprés. Atirantada para prevenir un posible alabeo, y dejada secar durante seis años por lo menos, la lámina queda dispuesta para el segundo especialista, el cual aplica hasta doce capas de una mezcla de alabastro y cola conocida como gesso, suavizando con piedra pómez la capa final. Luego un dibujante traza la composición, y un dorador cubre la superficie con pan de oro, puliéndolo con un diente de animal o con un pedazo de ágata, a fin de lograr un fondo áureo resplandeciente. Por último el pintor ―denominado iconógrafo― traza el motivo del icono, para lo cual utiliza un máximo de cinco colores fundamentales. Preparadas a base de pigmentos minerales naturales, las pinturas se ligan con yema de huevo, y se diluyen a veces con leche de higos, miel o cerveza. Los pintores modernos han intentado sin éxito reproducir aquellas fórmulas.

en la pintura, el iconógrafo se veía sometido a estrictas normas eclesiales. Si quería representar por ejemplo la entrada de Jesucristo en Jerusalén, éste tenía que ir a lomos de un asno, en medio de árboles y edificios característicos, y con una multitud extendiendo las hojas de palmera bajo las patas del animal. Sin embargo, podía disponer y colorear estos elementos como los imaginara, lo que explica por qué no hay dos iconos, de entre los millones que existen, exactamente iguales. Paradójicamente, el iconógrafo no acreditaba su originalidad. Los pocos que firmaban con sus nombres los hacían preceder de las palabras «a través de las manos de», lo que indicaba que se consideraban meros agentes del poder superior que inspiraba sus habilidades. El más destacado de todos los pintores de iconos rusos fue un monje moscovita llamado Andréi Rubliov, que vivió entre los años 1370 y 1430. Su obra maestra, uno de los iconos individuales más valiosos del mundo, se llama «La Trinidad», y actualmente está en la Galería Tretiakov, en Moscú. Por cierto que la fachada de este museo fue diseñada por el pintor Víktor Vasnetsov al estilo de un cuento de hadas ruso, y contiene una de las mayores colecciones de iconos.

el arte del icono alcanzó su máximo apogeo durante el siglo XVI, y a partir de entonces comenzó su declive. El hollín y la suciedad que las velas encendidas y el incienso que se fueron acumulando sobre las pinturas afectaron los aceites de oliva y de linaza del barniz, oscureciendo las imágenes. Al haberse ennegrecido, se creyó que tenían poco valor. Dado que la destrucción inmediata se consideraba pecado, la alternativa fue pintar sobre ellos, casi siempre con menos arte, creatividad y estilo. A principios del siglo XX, los nuevos disolventes químicos permitirían redescubrir aquellas obras maestras perdidas. Intrigados por lo que podía haber bajo el negro tizne de las antiguas tablas, unos cuantos restauradores empezaron a hacer pruebas de limpieza sobre pequeñas superficies. Los resultados fueron notables en muchos casos, lo que provocó un resurgimiento del gusto por los iconos en todo el mundo.

ronronea: claudia

viernes, 28 de diciembre de 2012

la muerte negra



un párroco, ya entrado en años, trabajaba en su jardín, cuando un transeúnte se detuvo a preguntarle cómo estaban las rosas que el sacerdote tanto amaba.
―No van mal ―respondió el clérigo―. Pero sufren de un mal característico de esta zona: la Muerte Negra.
―¿Qué diantres es eso? ―exclamó el transeúnte, ansioso de mejorar sus conocimientos de jardinería.
―Monjas con tijeras.

el autor de la viñeta: Alberto Montt

más de monjas y tijeras: el escultor y las monjas

ronronea: levina

miércoles, 19 de diciembre de 2012

vida y muerte de Juan VIII




Juan VIII (820-882) fue un Papa fuera del armario. Cuando subió al solio papal en el año 872, su homosexualidad era pública en todo el orbe cristiano. Se rodeó de una corte de bellos jóvenes a los que nombró sacerdotes y obispos, de vida tan disoluta que el escándalo acabó provocando la revuelta de los duques Lamberto de Spoleto y Adalberto de Toscana. Al parecer la gota que colmó el vaso fue una queja formal contra el Santo Padre, por parte de una noble familia de Roma. La historia no tiene desperdicio: tras la celebración litúrgica, Juan VIII había convocado a un joven de dieciséis años y rubios cabellos en sus aposentos. Cuando el padre del joven entró en la estancia, encontró al Papa con su santo miembro erguido persiguiendo al chaval por toda la habitación.

ante el avance de las tropas de Lamberto, Juan VIII se vio obligado a huir y refugiarse en Rávena, mientras pedía protección al emperador Carlos el Calvo. Entonces Carlos falleció de manera inesperada, y el Papa tuvo que huir de nuevo, esta vez a la ciudad de Génova. Allí volvió a hacer de las suyas, tomando como amante al marido de una joven de buena familia. Durante un banquete celebrado en el año 882, los suegros del amante del Papa decidieron envenenar a Juan VIII, para evitar el escándalo y una situación ciertamente incómoda a su adorada hija. El Papa comió una buena cantidad de codornices envenenadas, pero no las suficientes como para morir, para desazón de la familia deshonrada. La noche del 15 de diciembre, el suegro del amante decidió solventar el tema de una vez por todas y entró en las estancias papales con un martillo, arreándole al Papa diez martillazos en el cráneo. Esta vez sí se murió.

es creencia generalizada que el afeminamiento de Juan VIII pudo dar origen a la leyenda de
la Papisa Juana, pues así es como se le llamaba, por mal nombre, en su época.

ronronea: levina

martes, 20 de noviembre de 2012

la muy santa y gloriosa Cruzada albigense (1209-1244)



durante el siglo XI surgió un grupo llamado cátaros, o albigenses. Se trataba de un movimiento religioso-cultural que propulsaba un nuevo orden social basado en el ascetismo. Sus ideas eran un poco extravagantes: creían que dios y el diablo se disputaban en constante batalla el control del mundo, y no comían nunca carne, considerada impura porque los animales se reproducían mediante el acto sexual. Por la misma razón no estaban de acuerdo con el matrimonio. Se referían siempre a Roma como «la ramera de Babilonia» y rechazaban abierta y públicamente los dogmas y sacramentos de la iglesia, sobre todo por considerar que quienes los transmitían no tenían autoridad para ello, a causa de su vida disoluta, corrupción e hipocresía.

estas ideas se extendieron por toda Europa Occidental, arraigando con fuerza entre los habitantes del Mediodía francés, especialmente en Languedoc, donde fueron adoptadas por un grupo de señores feudales vasallos de la Corona de Aragón.



a mediados de 1209, el Papa Inocencio III hizo un llamamiento a la Cruzada contra esta secta hereje. Organizó un ejército bajo el mando de su legado papal, el monje cisterciense Arnaud Amalric, y en agosto las tropas papales, formadas por medio millón de hombres, sitiaron Beziers, el gran baluarte albigense. Tras la toma de la ciudad, y mientras las tropas papales se dedicaban a la violación, la rapiña y la destrucción, el bueno de Arnaud tuvo una duda moral: ¿cómo distinguir a los cátaros de los católicos ortodoxos? La respuesta del Santo Padre fue contundente: «Mátenlos a todos. El Señor ya se encargará después de ver cuáles son los suyos».

dicho y hecho; herejes y católicos, ancianos y jóvenes, mujeres y niños fueron degollados por igual por el santo ejército cruzado de Inocencio III. Los relatos de aquella gesta pontificia cuentan que solamente en el interior de la iglesia de Santa María Magdalena los cruzados masacraron a casi siete mil personas. En su informe al Papa, el valiente, santo y honorable Arnaud anotaba: «Hoy, Su Santidad, veinte mil ciudadanos fueron pasados a espada, sin importar sexo ni edad».



por si acaso quedaba alguno vivo, Inocencio III decidió enviar a la región cátara a Santo Domingo de Guzmán, religioso español fundador de la Orden de Predicadores e inquisidor, quien puso todo su empeño en arrancar la confesión de sodomía a los cátaros supervivientes mediante un sistema harto cruel: se ataba a la víctima con las manos a la espalda y las piernas extendidas, y se le hacía descender sobre un falo de hierro candente, que se le iba introduciendo en ano o vagina, hasta que confesase. Ni que decir tiene que la mayoría de ellos confesaban lo que hiciera falta con la primera penetración del aparato, para ser a continuación ejecutados como herejes. Por cierto que este método de tortura, conocido como la chambre chauffe, fue utilizado para interrogar a los sospechosos de sodomía hasta 1816.


en Bram, por ejemplo, se arrancó a los prisioneros los ojos y se les cortó la nariz, sin excepción de edad o sexo; en Minerva fueron obligados a saltar vivos dentro de una inmensa hoguera; en Lavour se obligó a las mujeres cátaras a saltar al interior de un profundo pozo, para ser a continuación enterradas vivas bajo toneladas de piedras. Y todo esto en nombre de Cristo y de la religión católica. Para ser franca, cada vez me extraña menos que Pío XII y su iglesia apoyaran a los nazis e ignorasen deliberadamente el Holocausto durante la II Guerra Mundial; a fin de cuentas, ellos también llevaban siglos haciendo sus pinitos en tortura y genocidio.

más información:
Cátaros en España (planetasapiens.com)
La ruta de los castillos cátaros

ronronea: levina

viernes, 16 de noviembre de 2012

secundum sub




durante el pontificado de San Gregorio Magno (590-604) era costumbre disciplinar a las monjas pecadoras a base de azotes. Las religiosas que confesaban malos pensamientos eran desnudadas, atadas a argollas en una pared y, con las nalgas al aire, azotadas a primera sangre, es decir, hasta el momento en que el fustigador observase una primera gota de sangre. Este tipo de castigo recibía el nombre de secundum sub, o castigo en nalgas, muslos y piernas.

sin embargo, pronto surgió un grave problema: se daban situaciones de monjas que llegaban al éxtasis o al orgasmo mientras eran azotadas, lo que provocaba una verdadera crisis de fe a quien llevaba a cabo el castigo. Dicha circunstancia llegó a oídos del Papa Gregorio Magno, que decidió asistir en persona a este tipo de castigos para verificar el sufrimiento de las jóvenes fustigadas. Y debió de gustarle la experiencia, porque se convirtió en espectador asiduo de estas disciplinas, tomando incluso la costumbre de dirigir él mismo el castigo. La afición de San Gregorio Magno creó tendencia en la época, y de este modo azotar a las monjas ―especialmente las más jóvenes y bellas― se convirtió durante su pontificado en un juego sexual entre los poderosos de la Iglesia.


(la ilustración es del genial Saturno Buttò, por cierto veneciano al igual que otro artista muy admirado en la gatera, Lucio Bubacco)

ronronea: levina








lunes, 5 de noviembre de 2012

recuerda, recuerda el 5 de noviembre



Gran Bretaña, último tercio del siglo XVI. Estamos en la «Era Dorada» del drama y la literatura isabelinos: William Shakespeare, John Donne, Ben Jonson, Francis Bacon. En 1603 sube al trono James I, sucesor de Elizabeth I, quien había sido furiosamente hostil hacia el catolicismo. Como James estaba casado con una reina católica, Anne de Dinamarca, los católicos ingleses confiaban en que suavizara las leyes contra ellos. Por el contrario las leyes se endurecieron, si bien es cierto que no fueron aplicadas con demasiado rigor.


entonces un grupo de provinciales ingleses católicos conspiraron contra la Corona. Planearon colocar unas cargas de pólvora en los sótanos del Parlamento, para volarlo en la ceremonia de apertura del 5 de noviembre de 1605, asesinando así al rey, la Cámara de los Lores y a cualquiera que viniera de paso. El encargado de detonar los explosivos sería Guy Fawkes, un mercenario inglés que había luchado durante diez años en Holanda, bajo estandarte español. Este complot quedaría para la historia con el nombre de «la Conspiración de la Pólvora».

el plan fracasó porque diez días antes de la fecha señalada alguien envió una carta anónima desvelando el complot. El 4 de noviembre se registró el Parlamento, pillando a Fawkes con las manos en la masa, mientras ultimaba los preparativos. Fawkes fue detenido, torturado y finalmente ejecutado en el mismo lugar que había planeado volar, frente al Old Palace Yard, en Westminster.


como reo de alta traición y
conforme a la ley inglesa, fue «colgado del cuello sin dejarle morir, seccionándole los genitales, echándolos al fuego ante sus propios ojos y, hallándose aún vivo, destripándole y arrancándole el corazón antes de decapitarle y despedazarle. Luego se expondría ante el público su cabeza clavada en una pica y serían arrojados los restantes trozos a los pájaros para su alimento». Los londinenses pagaron entrada para ver el espectáculo. Y por supuesto todo el asunto tuvo consecuencias para la población católica, que se vio excluida del ejército y la armada, estigmatizada socialmente y privada del derecho al voto hasta bien entrado el siglo XIX.


en 1606, tras la ejecución de los últimos conspiradores católicos, el Parlamento británico aprobó la Observance of 5th November Act 1605, comúnmente conocida como «Ley de Acción de Gracias», interpretando que la vida del rey se había salvado gracias a la intervención divina, y que tal hecho no debía quedar sin reconocimiento oficial. Esta ley autorizaba al pueblo a celebrar cada noche del 5 de noviembre con petardos, fuegos artificiales y hogueras donde se quemaban los Guys, muñecos con la efigie de Fawkes. También es tradición que durante la víspera del 5 de noviembre los niños, arrastrando estos muñecos, pidan dinero con palabras «penny for the guy», entendiéndose que el penique servirá para comprar pirotecnia.


como reflexión, una vez más, lo curioso que se escribe la historia. Fawkes y su grupo de conspiradores fueron unos fanáticos católicos, y la noche de Guy Fawkes (Bonfire Night), una celebración legislada desde las instituciones para alimentar el odio contra los papistas, especialmente entre los niños, que suelen ser quienes más disfrutan la pirotecnia y las hogueras. No hay nada de anarquista ni de revolucionario en toda esta aventura, aunque reconozco que no deja de poseer cierto loco romanticismo.

ronronea: claudia

domingo, 28 de octubre de 2012

el cronovisor, la máquina del tiempo del Vaticano




hace más de medio siglo, el joven sacerdote benedictino Pellegrino Ernetti se trasladó desde Venecia ―su ciudad natal― a la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán para estudiar Oscilografía Electrónica, una oscura rama de la Física que se ocupa de la vibración de las voces. En Milán trabó amistad con el padre Agostino Gemelli, quien era investigador en esta área. El 17 de septiembre de 1952, en medio de una grabación musical con un nuevo aparato que ellos mismos habían construido, se registró una voz masculina que no estaba allí. El padre Gemelli la identifica, estupefacto: es la voz de su padre, fallecido años atrás.


la grabación decía claramente: «Yo te ayudo. Siempre estaré contigo». Los dos sacerdotes, aterrorizados por las posibles implicaciones espiritistas ―y hay que tener muy en cuenta que en aquella época todavía no existían las psicofonías―, acuden a Roma a informar al Papa. Pío XII les anima a seguir con la investigación. Para el Santo Padre, una cosa es el espiritismo y otra cosa muy distinta es que un aparato técnico, que no está sujeto a ninguna clase de invocación ni creencia, pueda captar algo que parece de otro tiempo, del pasado.


durante los siguientes veinte años prosiguen las investigaciones, bajo supervisión del Vaticano. Al parecer llegan a desarrollar una maquinaria en tres cuerpos, con un prisma central que es donde toman forma las imágenes, como una especie de holografía. En el diseño de este aparato habrían participado ―siempre en estricto secreto― algunos de los más grandes científicos de la época, como Enrico Fermi o Wernher von Braun.

su principio de funcionamiento sería, básicamente, una aplicación de las teorías de Einstein: dando por sentado que la velocidad de la luz es constante, la imagen que percibimos en cada momento correspondería a la posición del Sol ocho minutos antes de la percepción, ya que su distancia media desde la Tierra es de 150 millones de kilómetros. El cronovisor, mediante técnicas no especificadas, se conectaría con la posición que tenía la Tierra en el momento en que sucedió el evento, haciendo así posible ver (y escuchar) cualquier acontecimiento del pasado.



superados los obstáculos técnicos, los investigadores viajan en secreto con su maquinaria por todo el mundo, en el contexto de los años más duros de la Guerra Fría, recogiendo importantes momentos históricos: la captura de Napoleón; una escena del mercado de hortalizas de Trajano; uno de los más famosos discursos de Cicerón, la primera Catilinaria; una representación en Tiestes en el año 169 a.C. de una tragedia del poeta latino Ennio que se creía perdida para siempre; y, sobre todo, la Pasión y Crucifixión de Jesucristo. En una entrevista con el escritor y religioso francés François Brune, Ernetti llegó a reconocer: «Yo lo vi todo. La agonía en el huerto, la traición de Judas , el proceso.. la prueba.»


en 1972 la noticia saltó a la opinión pública. El semanario italiano La Domenica del Corriere publicaba una entrevista con el padre Ernetti en la cual éste anunciaba la invención de una máquina del tiempo o cronovisore. La noticia dio la vuelta al mundo. A raíz de esta entrevista, Ernetti recibió la amonestación de Roma: no puede volver a hablar jamás de este asunto, prohibición que acató hasta su fallecimiento, en 1994. Todo el asunto fue clasificado como Secretum Omega, que es el máximo secreto para la Iglesia Católica, presuntamente a causa de su peligrosidad. El aparato se desmontó y se guardó, junto a los planos y toda la documentación científica, en los sótanos del Vaticano.


como epílogo, recomiendo mucho dos entrevistas de Javier Sierra:
ronronea: levina

sábado, 13 de octubre de 2012

la esposa de otro hombre




un clérigo explica a un joven predicador cierta triquiñuela que empleaba a veces cuando advertía que los fieles empezaban a dar cabezadas. «De pronto les digo: Anoche tuve en mis brazos a la esposa de otro hombre. Cuando todos se enderezan, asombrados, continúo el sermón: Era mi querida madre».

el joven predicador decidió utilizar el mismo truco. El domingo siguiente, cuando la mayoría de los fieles dormitaban, anunció repentinamente: «¿Saben? Anoche tuve en mis brazos a la esposa de otro hombre». Sorprendidos, todos se espabilaron y le miraban, completamente asombrados, mientras el predicador balbuceaba: «¡Vaya por Dios! ¡Se me ha olvidado quién era!»

ronronea: levina

viernes, 18 de mayo de 2012

Pío XII y el Holocausto



LOS ANTECEDENTES

  • el papa Benedicto XV le envió a Alemania en 1917 como nuncio papal, para intentar que Alemania y los aliados firmaran la paz. No tuvo éxito. Pacelli pasó doce años más en Alemania, país que acabó por adorar. Cuando el nazismo se impuso, lo consideró un bastión contra el comunismo.

  • Eugenio Pacelli fue elegido papa en marzo de 1939, con el nombre de Pío XII. Austria ya ha sido anexionada, Checoslovaquia invadida y Polonia está amenazada. La guerra mundial comenzará en unos meses.
LOS HECHOS
  • cuando los nazis devastaron Polonia la iglesia local, profundamente nacionalista, sufrió persecución y muerte. Llegaron al Vaticano informes sobre las atrocidades y numerosas peticiones para que Pío XII hiciera declaraciones. Roma contestó con el silencio. Para los católicos polacos, el silencio fue incomprensible.

  • sobre el Holocausto judío, se filtraban noticias por todas partes, ya que allí donde haya un sacerdote o una monja hay un informador del Vaticano. Por poner un par de ejemplos, a principios de 1940 el nuncio de Berlín habló de la deportación forzosa de los judíos alemanes a Polonia; el nuncio Burzio informó sobre la masacre de judíos en Eslovaquia. Y no sólo pedían ayuda los nuncios católicos, también trataron de recurrir al papa numerosos líderes judíos y destacados políticos de los países aliados, y de los ocupados (por ejemplo el presidente polaco, exiliado en Londres). Pío XII, una vez más, guardó silencio.

  • el Dr. Gerhart Riegner, representante del Congreso Judío Mundial en Ginebra, vislumbró por primera vez el patrón en marzo de 1942. Se dio cuenta que no eran atrocidades aisladas y documentó la situación de los judíos europeos país por país. Fue directamente a ver al representante del papa en Suiza para pedirle que interviniera para salvar a las comunidades judías que aún sobrevivían. Como no recibió respuesta, se dirigió a continuación a Londres y a Washington. Cuando el gobierno estadounidense contactó con el Vaticano para corroborar la historia de Riegner, recibió una respuesta ambigua, el Vaticano no podía confirmar la veracidad de esos informes, ni del exterminio.

  • a mediados de 1943, el Vaticano sabía mucho sobre la exterminación de los judíos. Extracto de un informe interno fechado en marzo para el cardenal Maglione, secretario de Estado: «Judíos, situación horrible. En Polonia había unos 4 millones y medio de judíos antes de la guerra. Se calcula que ahora sólo quedan unos 100.000. La desaparición de tantos sólo la explica la muerte. Hay campos de concentración [..] Se dice que meten a cientos en cámaras donde los matan con gas». Pío XII lo sabía, y no hizo nada.

  • Pío XII tuvo influencia moral para actuar. Había 22 millones de católicos en la Alemania nazi. Una cuarta parte de los miembros de las SS eran católicos. Hitler y Himmler habían nacido en la fe católica. Por no mencionar que en ese momento había unos 800 millones de católicos en todo el mundo, incluyendo la dictadura fascista española, de firme confesionalidad católica y afín a Hitler.

  • durante toda la guerra, Pío XII hizo una única declaración sobre la atrocidades nazis, en su mensaje de Navidad de 1942: «este es un voto que la humanidad le debe a cientos de miles de personas, que sin ninguna culpa y, a menudo, sólo a causa de su nacionalidad o raza, están destinados a morir debido a un lento deterioro». Es todo lo que dijo sobre el tema, y ni siquiera mencionó de manera explícita ni a los judíos, ni a los nazis, ni a nadie.

  • hubo una única excomunión durante la guerra, contra el jefe fascista belga Leon Degrelle, miembro de las SS y nazi fanático. El motivo de la excomunión fue llevar uniforme militar a misa y asaltar a un sacerdote.

  • en Eslovaquia, se deportó a tres cuartas partes de la población judía. El presidente eslovaco Jozef Tiso era incondicionalmente pronazi, y también un sacerdote católico, bajo la autoridad papal. Pío XII no le sancionó de ningún modo, por el contrario permitió que se utilizase su nombre por todo el país para propaganda clerical fascista.

  • en el centro de Europa, Hitler creó el Estado de la República Católica de Croacia, bajo el gobierno títere del dictador Ante Pavelic. El Vaticano apoyó sin reservas esta sangrienta dictadura porque los croatas eran el gran bastión católico en los Balcanes, frente a los serbios ortodoxos y a los bosnios musulmanes. Este es, en cierta forma, el germen del conflicto actual en Yugoslavia.
LAS EXCUSAS
  • «hizo todo lo que pudo, y si no hizo suficiente fue porque temía empeorar la situación, temía que sus acciones se malinterpretaran y condujeran a peores represalias». ¿Qué podría haber pasado peor? Cogían a la gente en la calle como animales y los enviaban a los campos de concentración, disparaban a las gentes en las calles. ¿Qué más podría haber pasado?

  • al hilo de la anterior: «en 1942, la iglesia católica holandesa condenó la persecución de los judíos, lo que provocó la muerte de 90.000 judíos conversos». En 1944, cuando los nazis invadieron Hungría, miles de judíos se convirtieron con la esperanza de escapar a la persecución. No sirvió para nada, los nazis les exterminaron igualmente, sin ninguna intervención por parte de la iglesia católica.

  • «un buen pastor ama y debe salvar a todas sus ovejas, esa es la función del papa». Vamos, que hasta entre las ovejas hay clases, porque para salvar a los miles de niños alemanes con minusvalías físicas y psíquicas que se cargaron los nazis ―muchos de ellos procedentes de familias católicas, y asilados en centros católicos hasta que se los llevaron―, no movió ni un dedo.

  • «el Vaticano ha tenido cuidado de no dar al pueblo alemán la impresión de estar en su contra, durante esta terrible guerra». Creo que los nazis tuvieron la misma impresión.

  • «no podía condenar el nazismo sin condenar el comunismo». La política, por encima de la vida de millones de personas. Esto es caridad, y lo demás tonterías.

  • «en la documentación vaticana de la época, las principales preocupaciones eran el bombardeo de Roma y la defensa de los derechos de Roma y todo eso. Comparado con eso, el asunto judío era un asunto muy marginal para ellos». Al parecer, Pío XII era un apasionado de la conservación de las iglesias y el arte romanos. La Santa Sede avisó a los aliados que si bombardeaban Roma, el papa no podría aceptarlo en silencio.

  • «en octubre de 1943, cuando los alemanes llegaron a Roma, los católicos escondieron en iglesias y conventos a numerosos judíos». Cierto, pero nunca hubo una condena oficial por parte de Pío XII, ni tan siquiera cuando estaban asesinando a mujeres, ancianos y niños ante las mismísimas puertas del Vaticano.
EPÍLOGO
  • numerosos criminales de guerra nazis escaparon de los juicios de Nuremberg a través de la principal «ruta de las ratas», la conocida como «ruta de los monasterios» o «pasillo vaticano». Con las ayuda de las autoridades eclesiásticas, de iglesia en iglesia, de monasterio en monasterio, lograron esquivar la persecución de los aliados y llegar a lugar seguro asesinos de la talla de Alois Brunner ―especialista de Eichmann para las deportaciones, acusado de matar a 120.000 judíos―, el propio Adolf Eichmann ―arquitecto de la solución final―, Walter Rauff ―jefe de los camiones de gasificación, en los cuales murieron 180.000 judíos―, Franz Stangl ―comandante del campo de exterminio de Treblinka, acusado de 700.000 asesinatos― o Josef Mengele ―médico del campo de concentración de Auschwitz―. Hay muchos más, la lista es larga.

  • y un pequeño detalle, que revela el racismo de este santo padre: tras la liberación de Roma, Pío XII pidió a los aliados que no usaran soldados negros para guarnecer el Vaticano.

  • los judíos mantienen el retrato de Pío XII en el museo del Holocausto, el Yad Vashem, como uno de los cómplices del nazismo. Debajo de su retrato se pueden leer los siguientes versos, de Nathen Alterman: «Mientras los hornos se llenaban de día y de noche, el venerado Santo Padre que habita en Roma, no ha dejado su palacio con el crucifijo alzado para ser testigo de un día de exterminio.»

  • en la actualidad, Benedicto XVI está impulsando la beatificación de Pío XII.
suma y sigue:
la beatificación de Pío XII enfrenta al Vaticano con Israel (El País, 21/12/2009)
los rabinos consiguen ralentizar la beatificación de Pío XII (El País, 24/12/2009)
el papa defiende a Pío XII en su primera visita a la sinagoga de Roma (El País, 18/01/2010)

ronronea: claudia

lunes, 23 de abril de 2012

¡Sant Jordi, firam firam!



la figura de San Jorge se encuentra hasta la actualidad envuelta en el misterio. Por espacio de siglos, los eruditos han venido teorizando acerca de quién era exactamente, dónde y cuándo vivió, qué significado tiene el dragón y cómo arribó a la península para llegar a ser patrono, entre muchas ciudades y villas, de Aragón y Cataluña. Debido a que los hechos respecto a este santo son difíciles de establecer, la reforma del calendario litúrgico aprobada por el papa Pablo VI en 1969 concede a San Jorge tan solo un patronazgo local, limitando su representación en la liturgia mundial.

No puede haber duda, sin embargo, de su existencia real. Hay relatos de su vida y martirio en griego, latín, armenio, siriaco, copto, etíope y árabe. Una obra bizantina de principios del siglo VII dice que fue martirizado en el año 255; otros fijan su muerte alrededor del 303, durante el reinado del emperador Diocleciano.

San Jorge fue probablemente el único hijo de un jeque palestino que, aunque cristiano, gozaba de una destacada posición a la sombra del gobernador romano de la provincia. El joven se unió al ejército local, donde destacó por su valentía. A la muerte de su padre, partió para visitar al gobernador con el fin de ocupar el puesto que desempeñaba su progenitor. Según la tradición, durante el viaje dio muerte a un dragón y rescató a la princesa que iba a ser sacrificada por éste. Al parecer el dragón, que hablaba, había pedido un sacrificio regio a cambio de suspender sus depredaciones sobre los rebaños y sobre el pueblo. Según la tradición islámica, que relaciona a San Jorge con un guerrero mítico llamado al-Jodre, tales hechos tuvieron lugar en Beirut.

La leyenda de San Jorge está repleta de hechos inusitados. Un largo relato del martirio del santo, atribuido a Teodoro, obispo de Ancyra, cuenta cómo cuando Diocleciano persiguió a los cristianos San Jorge fue torturado durante ¡siete años! En ese tiempo realizó varios milagros, y convirtió a un mago que habían mandado para torturarle, así como a la esposa del gobernador romano. Estos, a su vez, sufrieron tortura y muerte junto con otras treinta personas cristianizadas por San Jorge, quien fue finalmente decapitado. La tradición, tanto oriental como occidental, sitúa su tumba en la ciudad palestina de Lidda (actual Lod). Los peregrinos comenzaron a acudir al lugar cuando corrió la voz de que una visita podía sanar oscuras enfermedades, corrieron rumores de extraños sucesos en la iglesia, y pronto el santo local de Lidda se convirtió en santo nacional.

Existen iglesias consagradas a San Jorge por toda Europa y Oriente Medio. Los cruzados llegaron a pensar que San Jorge viajaba con ellos. Casi cada lugar por el que pasaron tiene su propia conexión con el santo, como la iglesia que le dedicó Constantino el Grande, que vieron los primeros cruzados cuando llegaron a Constantinopla en 1096. Posteriormente, al cruzar el Bósforo ―llamado entonces el Brazo de San Jorge―, llegaron a Nicodemia (tradicionalmente, lugar del martirio del santo), Tarso, Antioquia, Edesa, Tiro y Lidda, todas ellas ciudades relacionadas de un modo u otro con la vida de San Jorge. El punto culminante se alcanzó en 1098. Los turcos habían rodeado a los cruzados durante la batalla de Antioquia. De pronto surgió de las montañas un espectral San Jorge a la cabeza de un gran ejército de misteriosos soldados montados en caballos blancos. Con su ayuda, los cruzados ganaron la batalla. Al llegar a Lidda y descubrir que los musulmanes la habían evacuado dejando provisiones y pertenencias, dieron las gracias a San Jorge y elevaron la ciudad a la dignidad de sede.

Mientras tanto, también en la península San Jorge participaba en la lucha contra la morisma. A fines del siglo X, Borrell II, conde de Barcelona, reunía sus tropas en las montañas de Manresa con la esperanza de reconquistar su ciudad. Entonces se le unió un misterioso caballero, que llevaba una cruz carmesí sobre escudo blanco y sobre la coraza. El caballero dirigió a Borrell y a sus tropas en la lucha y Barcelona fue arrebatada a los musulmanes. Un siglo después, en 1096, San Jorge se materializó al lado del rey de Aragón, Pedro I, e inspiró a sus hombres para que alcanzaran la victoria contra los musulmanes en Alcoraz (el lugar está señalado por una ermita dedicada a San Jorge, no lejos ahora del centro de la ciudad de Huesca). Y en 1229, cuando Jaime I el Conquistador valoraba si debía intentar la toma de Palma de Mallorca con soldados un tanto débiles por la falta de alimentos, un caballero desconocido que blandía flamígera lanza se presentó a ayudarles. Los musulmanes fueron derrotados y se conquistó la ciudad.

y una curiosidad: en Cataluña, las historias de los triunfos de San Jorge sobre el mal dieron probablemente pábulo a la leyenda de un dragón devorador de hombres que vivía cerca de Sant Celoni, el cual fue finalmente muerto por la mágica espada del Caballero de Vilardell.

ronronea: claudia

miércoles, 8 de junio de 2011

Si dios fuera mujer - Mario Benedetti


(te lo dedico Pru, por las esculturas del final ¡cómo se os echa de menos, a tí y a Marisa!)

ronronea: levina

martes, 22 de marzo de 2011

como en el chiste



un hombre llega al infierno. Aparentemente es un lugar fantástico, donde todo el mundo se divierte a placer. Paseando por el infierno encuentra una enorme piscina llena de alquitrán. Dentro de ella, un centenar de individuos se retuercen de dolor, atormentados por diablillos con tridentes. El hombre, impresionado, pregunta a un diablo que pasa por allí sobre tan sorprendente escena:

―ah! no se preocupe, son católicos.. es que a ellos les gusta así..

ronronea: levina

sábado, 17 de octubre de 2009

el escultor y las monjas



contado por Jacinto García Nuño, de 91 años de edad, en Guadalix de la Sierra.

había unas monjas que adoraban a San Nicodemos y fueron en casa de uno de esos que hacen las estatuas; para celebrar el día de San Nicodemos querían festejar el santo y ajustaron una estatua, pero el escultor no tuvo tiempo de acabar la estatua, le faltaba ya muy poco para terminarle, pero llegó el día de San Nicodemos y no había terminao el santo.

discurrieron que se pusiera un criao para que le festejaran las monjas y resulta que ya dice una monja:
―no os parece a vosotras que así, tan al natural.. sería mejor recortárselo un poco.

y ya lo acordaron todas que sí, que parecía bien recortárselo un poco para que no estuviera tan a lo vivo. Resulta que el criao, de que ve que se presentan con el cuchillo, pegó un salto, se tiró de la peana donde estaba y salió corriendo, y las monjas corrían detrás de él:

―ven acá, San Nicodemos
que no te la cortaremos.―

ronronea: elea

domingo, 11 de octubre de 2009

el cura y la mujer del pastor



contado por Don Alejandro, de 80 años de edad, en La Hijuela.

tenía un ama mu maja, el señor cura (yo no sé de aónde era el cura). Resulta, pues como dormía con la criada, la sacó embarazada, y la casaron con un pastor. Y va, claro, el pastor, y dice:
―pero bueno, señor cura, cómo es que mi mujer ha dao a luz ahora, a los cinco meses, y las mujeres están nueve meses.

―pues mira, vamos a mirar al libro.―

y le sacó un libro, y dice:
―mira, capítulo vaqueruno.. esta hoja no es. Capítulo cabreruno.. esta hoja tampoco es. Capítulo pastoruno.. ésta, ésta. Mira:

la que fuera ama de cura
y con pastor se casare
como está gorda y robusta
a los cinco meses, pare.
―anda, señor cura, pues es verdá.―

ronronea:
elea

sábado, 17 de enero de 2009

Soeur Sourire



en 1963 ―dos años antes del Concilio Vaticano II― una monja belga conocida como «Hermana Sonrisa» se convierte durante semanas en el número 1 de las listas de éxito de Estados Unidos, por delante de Elvis Presley, con una canción titulada Dominique nique nique («niquer», en argot de hoy, es practicar sexo).

en el cenit del éxito, abandona los hábitos. Como el contrato entre el convento y la casa discográfica la prohíbe seguir utilizando el pseudónimo que la hizo famosa, intenta continuar su carrera bajo el nombre de «Luc Dominique», sin demasiada fortuna. El tema más destacado de esta época es La Pilule d'or (la píldora de oro) que era una oda a la píldora anticonceptiva. Encima, el fisco le reclama un montón de dinero, que se ha quedado la iglesia.

finalmente en 1985, acosada por el fisco e inmersa en el alcoholismo, las drogas y la depresión, se quita la vida junto a su pareja Annie Pecher, otra ex-monja.

como ironía final, la misma iglesia que provocó su desgracia, y a pesar de tanto pecado acumulado ―homosexualidad, suicidio, drogas y un largo etcétera― accede a dar a la pareja un oficio religioso común, y a enterrarlas juntas.

más información:
el lado oscuro de «Soeur Sourire» (La Vanguardia, 14-01-09)
«Sor Sonrisa», la monja belga, se suicida por falta de dinero (La Vanguardia, 03-04-85)
Youtube: Soeur Sourire plays and sings (1963)
Yotube: el último vídeo de Soeur Sourire (1982)

ronronea:
alia

sábado, 6 de diciembre de 2008

déjà vu



detrás de los barrotes del convento, durante las noches sin luna, las monjitas hacen travesuras entre ellas, y gimen y suspiran en nombre de Dios.

la madre superiora inicia con dulzura a la novicia en los antiguos ritos de Venus. Por la mañana la novicia, con el rostro iluminado, relata en confesión el gozo de sentir en su interior la cruz de su Señor.

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alia

miércoles, 12 de noviembre de 2008

La Virgen de la Paloma en la cama



en marzo de 1936 el párroco entrega el lienzo de la Virgen de la Paloma al presidente de la junta parroquial, el señor Labiaga, quien después de dar muchas vueltas con su coche por Madrid para despistar a cualquier perseguidor, la lleva a su casa en la calle Toledo 62.

de allí fue trasladada a la calle Altamirano, esquina con el Paseo de Rosales, donde Labiaga —viendo la que se avecinaba— la escondió en el cabecero de una cama, entre dos tablas de la misma.

al comienzo de la guerra civil la familia Labiaga tuvo que irse de la casa de Altamirano, porque estaba situada justo en la vanguardia del frente. La Virgen de la Paloma quedó así abandonada en el testero de la cama hasta que la señora de Labiaga, temiendo que una bomba dañara el lienzo, decidió volver a por él. Pidió permiso al control militar para recoger «una cama que necesitaba la familia» y se llevó el cabecero a la farmacia de su cuñado, en la glorieta de San Bernardo, donde permanecería hasta 1939.

y una curiosidad: la copia que sustituyó al original en el templo fue robada durante la guerra por un zapatero del barrio, que la mantuvo escondida en su domicilio hasta el fin de la contienda.

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claudia