
desde los albores de la navegación los marineros han temido a la mar, y se han encomendado a sus dioses implorando protección. Y en dónde podría colocarse mejor la imagen de la divinidad protectora que en la proa de las embarcaciones, rompiendo las olas y guiando el barco entre los peligros de los mares. Probablemente así nacieron los mascarones de proa, que posiblemente tienen un origen fetichista o asociado a sacrificios rituales.
las naves egipcias llevaban en su proa la mirada protectora de los óculos u ojos de Horus, y los cretenses los de la diosa Rea. Los chinos decoraban las embarcaciones con tres tipos de óculos, ojos de dragón, ojos de renacuajo y ojos de fénix. Otras muchas naves del sureste asiático ostentan óculos, como las ghe luoi rung vietnamitas. Y las de Zanzíbar, en la costa africana del Índico, no se contentan con llevarlos a proa, sino que también los ponen en la popa. En la península Ibérica tanto las jábegas malagueñas como los pesqueros del pueblecito portugués de Nazaré siguen saliendo a la mar con sus óculos para ver y sortear los peligros.

el siguiente paso fue incorporar figuras representando animales. Naves tan primitivas como las curragh irlandesas, revestidas de cuero de buey, llevaban una cabeza de bóvido en su roda. En los barcos predinásticos egipcios se exhibían cabezas de animales como reliquias del sacrificio propiciatorio realizado al entrar éstos en servicio. Las embarcaciones de los fenicios, los mejores navegantes de la antigüedad, resultaban inconfundibles por sus cabezas de caballo encaramadas en las rodas. Y a los romanos también les gustaba tallar a sus dioses, y sobre todo a sus diosas, en las proas.

a los marineros, de siempre supersticiosos, esta omnipresencia divina les proporcionaba cierta confianza durante sus duras navegaciones. Otros pueblos más belicosos, con dioses guerreros, como los vikingos, estaban seguros del pánico que causaría en las poblaciones costeras la aparición de sus cabezas de dragón, serpientes y otros monstruos marinos, en las proas de sus drakkars. En todos los casos, las tripulaciones se identificaban con los mascarones de proa y con el tiempo éstos identificaban también el espíritu del buque. En algunos pueblos, como el maorí, las grandes canoas de guerra solían llevar figuras antropomorfas sacando la lengua en una clara actitud de burla al enemigo que alentaba a sus guerreros a la lucha.
la oscura Edad Media no fue muy propensa a decorar sus toscas embarcaciones para cruzar un mar que cada vez resultaba más lleno de horrores. Pero la llegada del Renacimiento y el redescubrimiento del mundo clásico devolvieron el gusto a los navegantes por la ornamentación de sus embarcaciones, con lo que el mascarón de proa volvió a recuperar, desde los siglos XIV y XV, su lugar en la mar. Ya en el siglo XVI, las orlas que rodeaban los mascarones señalaban consignas y lemas para las tripulaciones. El siglo XVII es el de los leones, rampantes y en las demás posiciones heráldicas, reafirmando en sus ostentosos escudos la hegemonía de las monarquías absolutas en los océanos. Un caso especial fue el de la catolicísima monarquía española, que colocó gran parte de su flota bajo la advocación de los más diversos santos patrones.

los dragones alados fueron el distintivo de los galeones británicos del siglo XVI, y la floritura llegó al máximo con el Sovereign of the Seas, botado en 1637, considerado el navío con mayor riqueza decorativa de la época. Los holandeses lo llamaban «el diablo de oro». Su mascarón representaba a Edgard el Pacífico cabalgando sobre siete reyes enemigos, mientras que la roda estaba rematada con un cupido montado sobre un león.
el Sovereign of the Seas salió victorioso de todos los combates en los que participó, y tuvo que ser un incendio provocado por una bujía de cera el que acabase con más de medio siglo de esplendor, en 1696. Para entonces la decoración de los barcos ya había llegado a ser muy importante, sobre todo para los franceses, que cubrían los mascarones con esteras antes de iniciar los combates. Con el tiempo, los almirantazgos decidieron reducir los costos en decoración de los buques, dando así fin a la edad dorada de los mascarones de proa.

en los albores del siglo XIX se da un breve resurgimiento del gusto por los mascarones de proa, cuando los ricos navieros surgidos de la prosperidad del comercio marítimo comienzan de nuevo a incorporar motivos ornamentales en las proas de sus naves, si bien más prosaicas y con intención estrictamente ornamental. En muchos casos los mascarones de proa respondían al nombre del buque, o eran retratos de los propietarios o de sus familiares, o bien se trataba sencillamente de motivos alegóricos.
en algunas flotas como la ballenera, las naves estimularon el nacimiento de una rica e ingenua iconografía popular, de la que todavía podemos encontrar algunos ejemplos en la flota ballenera del País Vasco, especializada en la caza con arpón de la ballena franca, también llamada vasca. Con todo, el emblemático mascarón se resiste a desaparecer, y algunos buques actuales, sobre todo de guerra, llevan dibujos alegóricos pintados o fundidos en bronce, o los emblemas de sus compañías.

para ver más:
mascarones de proa I (donde el viento nos lleve)
mascarones de proa II (donde el viento nos lleve)
mascarones de proa (viajes con mi tía)
la mujer en los mascarones de proa (mujeres navegantes)
grupo de Flickr dedicado a los mascarones de proa
ship figureheads: symbols of the sea (dark roasted blend)
post relacionado: faros
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viernes, 13 de septiembre de 2013
el ocaso de los mascarones de proa
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9/13/2013
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apuntes de numismática
en Roma, el metal acuñado para auxiliar al comercio se llamaba pecunia, porque en las piezas representaban un buey o carnero (pecus) y moneta por fabricarse en el templo de Juno Moneta, para advertir (monere) no debía haber fraude en el peso ni en la materia. De moneta se deriva el nombre genérico de moneda, y dinero de denario, que era la más común de plata.
nadie ha llegado a los griegos en representar la belleza ideal; sus monedas son las más artísticas. Con los romanos de Emperadores y Emperatrices de los primeros siglos de la era cristiana, se pueden conocer las estatuas y bustos que de aquellos existen en los museos. Las fabricaban, según se ve en algunos reversos de las monedas, en un yunque, sirviéndose de troquel y martillo. Enrojecían al fuego el metal para los grandes bronces y medallones, porque en frío a golpe no podrían hacerlo. Era inmensa la riqueza de los romanos, cuando un numismático después de 18 siglos reunió 1.169 reversos diferentes de monedas de Adriano, que reinó 21 años. En 38 que ocupó el trono Isabel II, no llegó a 20. La clase de moneda que en mayor medida traerían los romanos a España, sería el mediano de bronce del Emperador Claudio.
por la moneda se conoce la cultura de los pueblos, y su riqueza. Las visigodas, que no se acuñaron sino de oro, son muy groseras. Durante los primeros tiempos de la reconquista, los cristianos no acuñaron oro, y la plata era de baja ley o vellón. Los Reyes Católicos mandaron fabricar el duro y la pieza de 20 excelentes, que pesa dos onzas de oro, y los Felipes III y IV y Carlos II, el tejo o cincuentón. Del centén, magnífica moneda que tiene 200 duros de oro, sólo quedan, que se sepa, una en el Museo Arqueológico y otra en Barcelona, ambas de Felipe IV.
los celtíberos fabricaron monedas de cobre y plata copiando el tipo de las griegas de Sicilia. Los romanos permitieron la acuñación de las de cobre en España, hasta que Calígula nos fastidió prohibiéndola porque en César Augusto (Zaragoza) habían hecho una medalla en honor de Agripa. Cuando el feroz Tiberio destruyó la familia de Seyano, mandó que borrasen el nombre del procónsul en las monedas de Bilbilis (Calatayud). Rara es la que escapó del decreto. Lo mismo hizo el pueblo español por odio a la dominación extranjera con las monedas de cobre de José Napoleón.
de Calígula a los godos no se fabricó moneda en España. Eran las de éstos tan artísticas que los bustos se parecen a las caras que chicos y soldados dibujan en las paredes. Los moros batieron de los tres metales. En Aragón comenzó a acuñar moneda Sancho Ramírez, en Castilla Alfonso VI, en el condado de Barcelona, ya independiente, Berenguer Ramón I, en Valencia y Mallorca Jaime I y en Navarra española Fernando el Católico. Con las monedas acuñadas en Italia y Países Bajos durante la dominación española se pueden formar magníficas colecciones, por la riqueza y belleza artística de las piezas.
para echarla de sabio basta aprender lo dicho y conocer las marcas de las cecas o casas de moneda; que por el bronce de la Emperatriz Tranquilina se pagan 2.000 pesetas; que los del Emperador Otón son falsos, porque el Senado romano encargado de la acuñación de la moneda de cobre no lo reconoció como tal; que de los duros el de Carlos I, fabricado en España, y el de Luis I son los más apreciados; que la peseta más rara es la del pretendiente don Carlos batida en Segovia en 1837, y que la pieza de oro de 20 duros de D. Amadeo no circuló.
(Ropavejeros, anticuarios y coleccionistas, por un soldado viejo natural de Borja, Madrid, 1890)
y algunas curiosidades:
las 25 monedas más raras del mundo (jacovox.com)
las monedas áureas más caras, desde los Reyes Católicos al Gobierno Provisional (numismático digital)
¿cuál es el origen de la expresión «pagar a tocateja»? (ya está el listo que todo lo sabe)
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sábado, 22 de diciembre de 2012
felices fiestas y próspero año nuevo

a mediados del siglo XIX Sir Henry Cole, conocido personaje de la sociedad londinense, enviaba cada Navidad a sus amigos breves notas deseándoles unas felices fiestas. Pero en 1843 no tuvo tiempo de escribir cartas, de modo que le pidió a un amigo artista, John C. Horsley, que le dibujase una tarjeta para reemplazar su felicitación anual. Ante el éxito de la idea, sir Henry decidió vender su tarjeta a una tienda, y se pusieron a la venta unos mil ejemplares. Hacia 1860 la costumbre de enviar Christmas cards ya estaba sólidamente arraigada en toda Inglaterra.
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martes, 18 de diciembre de 2012
las viejas postales

la invención de la tarjeta postal se atribuye al austríaco Emmanuel Herrmann, profesor de economía, quien en 1869 persuadió a las autoridades de su país para que ofrecieran un sustitutivo barato de las cartas ordinarias. Durante los tres primeros meses se enviaron más de tres millones de tarjetas y, en el decenio de 1870, se popularizaron en Europa y los Estados Unidos. Sin embargo, el verdadero auge de la tarjeta postal llegó cuando se combinó con la fotografía. Según algunos expertos, la primera tarjeta postal con fotografía se emitió en la Exposición Universal de París de 1889, y en ella aparecía la recién construida Torre Eiffel.
quizás muchas personas posean postales valiosas sin saberlo. Se calcula que sólo en Europa existen por lo menos 35 millones de postales anteriores a 1914, muchas de ellas olvidadas en cajas o baúles.
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maslama
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12/18/2012
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Penny Black, el sello más antiguo del mundo

antes del Penny Black (Penique Negro) no se disponía de un sistema estándar para abonar por adelantado la correspondencia. Hacia 1840, los envíos postales se pagaban a la entrega, y su costo estaba en proporción a su peso, al número de hojas de papel y a la distancia recorrida. Para poner el servicio postal al alcance de todos, Rowland Hill propuso un franqueo uniforme de un penique para el interior del país. El Parlamento dio su aprobación, y el Tesoro ofreció premios de doscientas y cien libras a quienes hallaran el mejor modo de demostrar que el envío de una carta había sido pagado de antemano. Los entusiastas victorianos respondieron enviando 2.600 diseños, muchos de ellos elegantes obras de arte.

contrasta con estos ejemplares de elegancia decorativa el sencillo sello redondo engomado de un penique que propuso James Chalmers, librero de Dundee (Escocia). Se suscitó un enconado debate, cuyos ecos aún perduran: ¿quién inventó el sello, James Chalmers o Rowland Hill? 
como juez en el concurso que organizó el Tesoro, Hill vio el proyecto de Chalmers, pero éste era sólo uno de los 49 sellos engomados presentados. Cuando el gobierno decidió rechazar todos los diseños del concurso, Hill combinó las ideas de varias personas para producir una que finalmente fue aceptada: el mítico Penique Negro.
este diseño se convirtió en el prototipo de los sellos postales en todo el mundo. Sin embargo, sigue siendo único en una característica: no lleva el nombre de su país de origen. Cuando se emitieron las primeras series de sellos postales en Gran Bretaña ninguna otra nación los usaba y, por tanto, no resultaba necesario indicar que eran británicos. Desde entonces se acordó que la efigie del soberano es suficiente para indicar que los sellos son del Reino Unido.
sin embargo, el Penique Negro tenía un grave defecto. A causa de su color era necesario emplear tinta roja para matarlo, que se podía quitar con facilidad, lo que permitía una nueva utilización. A fin de poder usar tinta negra, se cambió el color del sello en 1841, y el Penique Negro se convirtió en Penique Rojo (Penny Red). A raíz de esta primera experiencia, son muy raros los sellos postales impresos en negro, por las dificultades que implica su utilización.
y una curiosidad: según la leyenda, Rowland Hill tuvo la idea de crear los sellos adhesivos a raíz de la siguiente anécdota: encontrándose una mañana en una posada, llegó el cartero con una misiva para la dueña. Ella echó un vistazo a la carta y la devolvió al cartero, alegando que no tenía dinero para pagar el porte. Hill, apenado, pagó la media corona que costaba, para que la mujer pudiera recibir noticias de su familia. La posadera, sin abrir la carta, le explicó en agradecimiento que no contenía nada. Tenía acordado con su familia que, para saber que todos estaban bien, cada línea de la dirección fuera escrita por una persona distinta. De esta forma recibía cumplida noticia de la familia, ¡y sin pagar un penique!
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maslama
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10/16/2012
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unas palabras sobre el miniaturismo
existe una oscura y refinada forma de artesanía conocida como miniaturismo, que consiste en reproducir una persona, animal, objeto o escena a escala diminuta, con todo el detalle que permita la pericia del artista. El objetivo del miniaturismo es meramente estético, para el placer sensorial.
el miniaturismo tiene una tradición de siglos, especialmente en China y en Europa, donde nace asociado a las casas de muñecas. En nuestros días, los coleccionistas de casas de muñecas se cuentan entre los mayores mecenas de este arte. También hay otras variantes populares, como los vehículos a escala o los soldaditos de juguete.
como ejemplo de este arte, voy a presentar a dos mis miniaturistas favoritos.
EV MINIATURES es el nombre comercial a través del cual una genial artista de Colorado, Ericka VanHorn, oferta sus miniaturas, mayoritariamente de temática fantástica y libresca. Ericka comenzó a los 17 años, construyendo una casa de muñecas como regalo para su hermana menor. Años más tarde, al vender la casa de muñecas en eBay, quedó asombrada por el interés que despertó su trabajo. En la actualidad lleva ya ocho años dedicándose a ello a tiempo completo, con resultados tan espectaculares como los que se muestran a continuación.






Anatoly Konenko es un artista ruso famoso por sus espectaculares microminiaturas ―ha escrito sobre un grano de arroz, una semilla de amapola e incluso sobre un cabello humano; ha puesto herraduras en las patas de una pulga, un violín en la pata de un saltamontes y una caravana de camellos en el ojo de una aguja― y minilibros de calidad y originalidad sorprendentes. En el año 2002 inscribió en el Guinnes de los Récords un ejemplar de El camaleón de Chéjov de 0,9x0,9 mm, lo que posicionó a Rusia como líder en el campo de las micro-habilidades editoriales. Otro de sus logros más notables es el acuario más pequeño del mundo: tiene un tamaño de 30x20x14 mm y un volumen de 10 ml ¡y contiene varios peces!







ronronea: claudia
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maslama
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7/26/2012
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botellas chinas para el rapé

el rapé ―mezcla en polvo de tabaco con hierbas aromáticas que se toma entre los dedos y se inhala― fue introducido en China por mercaderes europeos hace unos cuatrocientos años, y en los comienzos de la dinastía Ching (1644-1911) el hábito se difundió muchísimo. A los chinos ricos, que acostumbraban a llevar las uñas muy largas, se les hacía difícil coger una pulgada del rapé de las cajitas europeas, por lo que empezaron a usar botellitas de medicina, con minúsculas cucharas sujetas al tapón. En el reinado del emperador Chien Lung (1736-1795) las botellas para el rapé se convirtieron en símbolos de elevada categoría social, y se gastaban grandes sumas en hacer de ellas verdaderas obras de arte. El excelente estado de conservación de muchas de tales botellas revela que servían únicamente para fines de exhibición y contemplación.
algunas, entre las de más alto precio, muestran bellas escenas o inscripciones claramente visibles en el interior. De vidrio en la mayoría de los casos ―pero también de cristal, ágata, ámbar o cuerno―, se tallaban hasta alcanzar una delgadez transparente. Después, mediante astillas de bambú abiertas en un extremo a manera de diminutos pinceles, se pintaban con tinta china o a la acuarela, a través de aberturas que no tenían mucho más de seis milímetros. 
en la actualidad, las botellas chinas de rapé son un codiciado objeto de coleccionismo. Se pueden encontrar botellas de todos los precios, calidades y materiales: jade, esmeraldas, rubíes, zafiros y piedras preciosas, latón, oro, plata, cloisonné, porcelana, cristal, coral, cuerno, marfil, azabache, madreperla, carey, bambú, madera, laca y nueces. Casi tan importante como comprar la propia botella es encontrar un tapón apropiado. A excepción de las de porcelana y las de ciertas piedras semipreciosas, como lapislázuli y turquesa, que por tradición tienen tapones del mismo material, casi todas las botellas y sus tapones se venden por separado. Se pueden hacer estupendas combinaciones, por ejemplo una botella de turmalina, de color rosado brillante, con un tapón verde de jade. La variedad de colores y combinaciones en vidrio jaspeado o monocromo es casi infinita.
para ver más:
galería de la International Chinese Snuff Bottle Society
Hengshui Art & Craft Factory (cuna de la Escuela de Hebei, donde se enseña a pintar el interior de las botellas de rapé)
Asian Art Mall (una de las mejores tiendas online de artículos asiáticos, ubicada en Baltimore, US)
Snuff Bottle Collector (espectacular catálogo interactivo)
ronronea: naia










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maslama
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7/03/2012
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