










ronronea: levina
viernes, 25 de mayo de 2012
aquellas inocentes florecillas
jueves, 10 de mayo de 2012
el arte del ikebana

en Japón, el arreglo de las flores constituye una labor cotidiana. Se trata de un arte, que permite a quien lo cultiva expresar lo que siente su alma. Todas las salas de las casas tradicionales japonesas tienen un tokonoma o «lugar de honor», que se compone de un rollo de pergamino adosado a la pared y un ancho anaquel con un jarrón de flores. Cada mañana, un miembro de la familia se arrodilla respetuosamente ante este anaquel y arregla las flores con todo el arte que es capaz. El resultado es altamente simbólico. Una rama de capullos erguida con algunas peonías en el centro expresa amor y felicidad. Una flor cuyos pétalos comienzan a desprenderse indica depresión y preocupación. Las azucenas y los crisantemos son flores alegres. El pino, el bambú y los capullos de ciruelo son un regalo de cumpleaños, ya que simbolizan una larga vida. Las ramas del árbol son machos; las flores, hembras. Cualquier elemento que se repita cuatro veces trae mala suerte, ya sean cuatro tallos, cuatro pétalos o cuatro colores. En japonés, el número cuatro es shi, palabra que también significa «muerte».
Ikebana es la palabra japonesa con que se denomina una composición floral. Su significado exacto es dar nueva vida a las flores. Puede, además, dar nueva vida a un hogar, así como a quien las arregla. Los primeros en hacer arreglos florales fueron los sacerdotes budistas, quienes en los siglos VI y VII empezaron a adornar los altares de los templos con flores dispuestas en jarrones de bronce. Más tarde, los samurais se aficionaron a este arte, que consideraron marcial. Después, en el siglo XIV, un notable caudillo samurai llamado Yoshimasa Ashikaga, cansado de la guerra, se retiró a Kyoto y edificó en medio de un idílico paisaje de jardines y arroyuelos un pabellón de tres pisos con tejado de plata. Allí se rodeó de poetas, pintores, jardineros, paisajistas y actores, y se dedicó por entero al cultivo de las bellas artes. Cierto día, encargó a su gente que hicieran composiciones especiales de flores, no para Buda sino en honor de las estrellas Vega y Altair. El resultado, unos cien jarrones en total, fue tan hermoso que Ashikaga permitió la entrada al público para que lo admirara. Aquella fue la primera exhibición de ikebana.
Ya en la época moderna, el arte evolucionó gracias en parte a Sofu Teshigahara, considerado el Picasso de la composición floral. Teshigahara, hijo de un maestro que dirigía su propia escuela de ikebana, aprendió desde temprana edad esta antigua tradición. Sin embargo, se vio afectado por la influencia del arte moderno europeo y quiso hacer innovaciones. Su padre le prohibió tal desatino y Teshigahara, a la edad de veinticinco años, abandonó la casa paterna para establecer una escuela propia. Al terminar la Segunda Guerra Mundial Teshigahara, que se hallaba en la miseria, logró que los gerentes de unos grandes almacenes de Tokio le facilitaran una estancia con el fin de presentar una exposición de ikebana. Los visitantes de la exposición quedaron estupefactos. Todas las reglas sagradas habían sido violadas. Los tallos se entrecruzaban; las flores aparecían apiñadas unas contra otras, en desordenado agrupamiento, y el artista mezclaba con sus materiales vivos trozos de madera, frutos, piezas de hierro oxidado, espinas de pescado, raíces muertas, troncos musgosos, abanicos, platos.. Los recipientes que utilizaba parecían escogidos al azar: una olla vieja, un cenicero, un pedazo de hormigón. La exposición obtuvo un éxito sensacional, y desde entonces el arte de la composición floral tomó otro rumbo.
Hoy existen en Japón unas veinte escuelas, o estilos principales, de ikebana. En todas, incluso las más vanguardistas, se enseñan las reglas clásicas, cuyo mejor ejemplo es el sencillo arreglo de los tres tallos, llamado a veces estilo «cielo-tierra-hombre». El tallo «cielo» es el más alto, su longitud suele ser de una vez y media la del jarrón en el que está colocado, más el ancho de éste. El tallo «hombre» mide las dos terceras partes de la altura que tiene el tallo «cielo» y, por lo general, se coloca a la derecha de éste. El tallo «tierra» es el más pequeño, mide las dos terceras partes del tallo «hombre». Las mismas proporciones se mantienen aun cuando la composición floral se extienda horizontalmente. Los tallos están unidos en su base. Si se traza una línea que una entre sí las extremidades de estos tallos se obtiene un triángulo de lados desiguales, forma básica de toda composición floral japonesa. Para los budistas esta forma representa el fuego, que destruye toda impureza. Representa también la forma del propio Buda sentado en posición meditativa. El artista puede añadir otros elementos ―siempre en números impares y si pasar de once―, pero éstos estarán subordinados a los tres tallos principales.
ronronea: naia
miércoles, 9 de mayo de 2012
jardinería de guerrilla

la «jardinería de guerrilla» consiste en okupar una porción de tierra no cultivada, o cuyos cultivos no pertenecen a los activistas (normalmente descuidados por su propietario legal) y asignarle un nuevo propósito y utilidad, plantando alimentos o flores para embellecer el espacio.
se trata de un tipo de acción no-violenta, impregnada de las motivaciones políticas más diversas ―reivindicación sobre la propiedad y uso de la tierra, reforma agraria, etc.― que puede desarrollarse tanto en el anonimato de la noche como a plena luz del día, buscando la complicidad de los espectadores.
la primera acción registrada de jardinería de guerrilla (guerrilla gardening) fue idea de Liz Christy y su grupo Green Guerrilla en 1973, cuando transformaron una parcela abandonada en un jardín de Bowery Houston (New York). Otros dos jardineros famosos por este tipo de actividades, antes de la acuñación del término, son Gerrard Winstanley, de los Diggers de Surrey (Inglaterra,1609-1676) y John «Appleseed» Chapman (Ohio , EEUU, 1774-1845). En la actualidad, la jardinería de guerrilla se extiende por el mundo de manera asombrosa; ya hay documentadas acciones en más de treinta países.
en España comienzan las primeras acciones. Por ejemplo, los Jóvenes por la Ecología de Asturias hicieron ésto:


pero quienes se muestran más activos por estas latitudes son el grupo Guerrilla Gardening de Madrid, que acumulan a día de hoy la respetable suma de quince acciones en la ciudad:



y de propina, un jardinero de guerrilla que me encanta. Se hace llamar the pothole gardener (algo así como «el jardinero de los baches»). Busca baches en el asfalto por toda la ciudad de Londres, y crea en ellos sus minúsculos jardines:



más información:
guerrillagardening.org (en inglés)
guerrilla gardening (ecología blog)
jardinería de guerrilla, 11 cosas a tener en cuenta (cultura agraria)
ronronea: naia
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maslama
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5/09/2012
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maullidos
etiqueta: actualidad, flores, street art
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el perfume
para hacer un perfume se necesitan cuatrocientos o quinientos ingredientes denominados «notas», y un perfumista. Existen alrededor de 2000 notas, aunque muchas de ellas son meras variaciones sobre un mismo tema. Hay notas cítricas, ligeras y chispeantes, como el limón o la bergamota; notas oscuras y resinosas, como el bálsamo o el olívano (incienso); notas fragantes y amaderadas, como el sándalo y el cedro; y otras tonificantes, herbáceas, como la lavanda o la albahaca.
las materias primas tradicionales proceden de los animales y de las plantas, sobre todo de las flores. Se trata de sustancias preciosas, de manipulación muy delicada y costosa. Por ejemplo, en los campos indios de jazmín, los campesinos recolectan manualmente las flores nocturnas, antes de que el calor del sol menoscabe sus olorosos aceites. Unos 5,5 millones de flores producen solamente un kilogramo de concentrado de jazmín; al otro lado del globo, en Provenza (Francia) florece durante el mes de mayo ―temporada de rosas― la más selecta de todas, la rosa de mai o rosa de cien pétalos, que produce un aceite de exquisita delicadeza. Se necesitan 800 kilos de rosas para producir un kilo de aceite concentrado.
el perfumista actúa como un compositor: los «arreglos» de un perfume no difieren mucho de una fuga en tres partes. La parte del perfume equiparable a la nota alta, nota superior o de salida, se desprende de la piel inmediatamente; es una fanfarria y se desvanece en algunos minutos. La nota media, o de corazón, integrada por materias más fuertes que duran horas, establece el tema central. La nota de base o de fondo contiene profundidad y, al igual que un acorde resonante, puede persistir durante uno o dos días.
ronronea: levina
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maslama
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5/28/2008
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etiqueta: ciencia y naturaleza, flores
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el lenguaje de las flores
el significado de los colores de las rosas:
- azul: misterio, obtención de un imposible
- borgoña: belleza
- coral o naranja: deseo, pasión
- rosa subido: gratitud
- lavanda (violeta): amor a primera vista
- rosa suave: admiración, simpatía
- rosa: gracia
- rojo: amor
- blanco: inocencia, pureza, secretos, reverencia y humildad
- amarillo: amistad, amor agonizante o amor platónico
- rojo combinado con blanco: unidad
- rojo combinado con amarillo: juego, felicidad, excitación
- abedul: humildad
- acacia: amistad
- aciano: soltería
- adelfa: ten cuidado, alerta
- ajenjo: ausencia
- almendro: esperanza
- ambrosía: amor correspondido
- asfódelo: penas eternas
- aster: adiós
- caléndula: pena pasajera
- campanilla: constancia y tenacidad
- clavel liso: celos, posesión
- clavel listado: rechazo
- carraspique: indiferencia
- dragoneta: temor a algo
- escaramujo: olvido
- escarchada: atractivo irresistible
- espino: esperanza
- estramonio: encantos falsos
- farolillo: agradecimiento
- flor de lis: pienso en tí
- gardenia: felicidad
- geranio: encuentro inesperado
- grosello: enfado, daño
- hiedra: fidelidad
ronronea: elea
publicado por
maslama
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5/25/2008
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maullidos
etiqueta: flores
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el embrujo de las orquídeas
existen ejemplares de pocos milímetros de tamaño, así como gigantes que llegan a alcanzar los 10 cm de longitud. Sus colores se abrasan en un fuego que parece proceder de lo más profundo de interior de la planta: céreas y plomizas, de un azul delicado o de un rojo púrpura, de un blanco verdoso o de un asombroso violeta, de unos transparentes colores lilas o de un pálido dorado, de un amarillo explosivo o de un rosa enfermizo. Las hay de un solo color o de una endemoniada mezcla de colores, con manchas o rayas, moteadas o punteadas.. parece como si la Naturaleza hubiera desparramado en un momento dorado de despilfarro todo lo que podía ofrecer en fantasía y ánimo creador sobre las selvas de la tierra, calientes y saturadas de vapor.
además de sus formas estrafalarias y de su colorido, las orquídeas ostentan una mezcla aromática como no se puede encontrar en ninguna otra especie vegetal. Existen orquídeas que huelen a limón, a canela o a vainilla, a clavillo o a pimienta, aquéllas que exhalan un sofocante olor a saúco, y otras cuyo delicado hálito recuerda los pensamientos y las violetas. Y junto a estos aromas, existen otros muchos, innumerables, a los que sólo se puede llamar malsanos, sofocantes, aturdidores o insoportables.. sí, tiene que haber sido una broma especial de la Naturaleza el haber dotado a algunas de sus criaturas más suntuosas de un hedor fétido.
ronronea: elea
publicado por
maslama
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2/14/2008
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etiqueta: ciencia y naturaleza, flores
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