Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de octubre de 2013

la última barraca




la verbena era muy extensa y se internaba en el boscaje de la noche. Las últimas barracas estaban en el otro polo del ferial.

pocos llegaban a la última caseta con embocadura de gruta de los milagros y con una dama cubierta de antifaz que pregonaba las curiosidades interiores.

los que entraban por fin, veían a sus antiguas novias, pues aquella era la barraca mágica de las novias desaparecidas y olvidadas, dedicadas las pobrecillas a tan triste oficio, a tan postrera exhibición.


(Ramón Gómez de la Serna)

ronronea: naia

martes, 12 de marzo de 2013

monumento al amor



la reina Mumtaz nació en 1593, hija de un noble persa. Se llamaba Arjumand y, según la leyenda, era extraordinariamente bella. A la edad de quince años se prometió en matrimonio al príncipe Khurram ―el futuro Emperador Shah Jahan― y un lustro después, el 20 de mayo de 1612, se celebró la boda en la fecha determinada por los astrólogos. El enamorado príncipe confirió a su esposa el título de Mumtaz Mahal («Predilecta del Palacio»). El nombre de su sepulcro ha pasado a la historia en una distorsión de este vocablo: Taj Mahal.

la pareja tuvo catorce hijos, de los cuales únicamente sobrevivieron siete. Cuando murió el Emperador Jahangir, padre de Khurram, éste subió al trono. Su primera orden fue la ejecución o el exilio de todos sus parientes masculinos, para prevenir una más que probable usurpación. Así comenzó un reinado que, a lo largo de 31 años, se caracterizó por una administración pacífica y ordenada, construcciones magníficas, estímulo a las artes y una espléndida extravagancia que asombró a los diplomáticos europeos en la Corte.

de repente, en junio de 1631, sobrevino la tragedia. Mumtaz Mahal murió de parto. El Emperador quedó desolado. Prohibió la música en la Corte, dejó de vestir túnicas de vivos colores y chales recamados, y guardó luto de riguroso blanco. Durante algún tiempo se negó a aparecer en público. «El rey ha decidido construir un sepulcro para su esposa fallecida, la reina Tage Mahal, a quien amaba tiernamente», escribió Peter Mundy, un inglés que se encontraba por aquel entonces en la India. «Será algo que supere todo lo conocido».

veinte mil trabajadores fueron empleados para el Taj, cuyas obras se iniciaron en 1632 y no finalizaron hasta veintidós años después. Escultores, lapidarios, artistas en taracea y pintores al fresco llegaron de todo el país y de más allá: el tallista de flores, desde Bukhara, en el Asia Central; el constructor de cúpulas, Ismail Khan Rumi, desde Constantinopla. Fue contratado el mejor calígrafo de la época, Amaret Khan Shirazi. Los especialistas, largo tiempo intrigados ante la identidad del arquitecto, coinciden por fin en afirmar que fue Ustad Ahmad, de Lahore. El mármol salió de las canteras de Makrana y Raiala, en el Estado de Rajastán; también de Rajastán llegaron granates, y el lapislázuli de Ceilán. En total se usaron más de cuarenta variedades de piedras semipreciosas, incluyendo turquesas del Tibet.

el Emperador Shah Jahan sobrevivió 35 años a su esposa, pero no tuvo un final feliz. Sus hijos, los hijos de Mumtaz Mahal, lucharon duramente por el trono. El astuto Aurangzeb resultó victorioso y encarceló a su padre en el fuerte de Agra. Allí, a menudo sufriendo privaciones, atendido solamente por su hija Jahanara, Shah Jahan pasó los últimos siete años de su existencia, consagrado al rezo y a la meditación. La prisión estaba ubicada tan solo a unos cientos de metros del Taj Mahal, de modo que el príncipe pudo contemplar a diario el sepulcro de su amada esposa hasta el día de su muerte, en enero de 1666.


ronronea: naia

martes, 23 de octubre de 2012

rupturas


ha sido el otoño de las rupturas. Varixs amigxs, en diversas circunstancias, han dado por finalizadas sus relaciones. Supongo que por eso estos días me viene tanto a la cabeza esta canción..


la misma canción, a diez manos (y hasta suena bien, que es lo más increíble)


ronronea: naia

jueves, 18 de octubre de 2012

la carta de Anita Delgado




el año 1906 Jagatjit Singh, maharajá de Kapurthala, acudió a Madrid con motivo de la boda de Alfonso XIII. En la ciudad se enamoró de una joven llamada Anita Delgado, que actuaba como telonera en el café-concierto Central Kursaal (en la Plaza del Carmen).

la boda real, como es sabido, tuvo un final dramático. Cuando Don Alfonso y la reina Victoria Eugenia regresaban al Palacio Real, a la altura del 88 de la Calle Mayor, el anarquista Mateo Morral lanzó una bomba contra la carroza. Hubo numerosos muertos y heridos, el caos se apoderó de la ciudad, y las delegaciones extranjeras abandonaron Madrid de forma inmediata. Desde París el maharajá siguió insistiendo mediante misivas, con todo tipo de propuestas y ofertas para obtener los favores de Anita, y al final la joven accedió a responder, eso sí con un estilo harto pueril: «Mi cerido rey, malegraré que esté usté con la cabal salú que yo para mí deseo. La mía bien. Adiós gracias. Sabrá usté etc. etc.»

Anita le da la carta al pintor Leandro Oroz, quien se pasa por el café de Levante y le enseña la carta a Valle-Inclán. Valle-Inclán dice: «¡una carta así no se puede enviar!». Entre todos agarran papel y pluma y redactan una carta de amor que es una antología de Chateaubriand, con tales frases y tan maravillosas que al final todos dicen que el maharajá se enamoró del físico de Anita y de la mejor literatura de los grandes del momento.

carta en mano, los tertulianos se echan a la calle. A la entrada de la Puerta del Sol, en el estanco de la derecha, compran un sello de Correos que vale veinticinco céntimos. Cada uno pone su correspondiente perra chica sobre el mostrador. Llegan a la calle de Carretas y echan la misiva en el buzón, diciendo:
«¡Imaginen ustedes que ese príncipe indio se une a La Camelia y tienen un chico! Puede ser que el hijo de la española sea con el tiempo quien se subleve contra Inglaterra y conquiste la independencia del Indostaní. ¡Sería verdadera gloria para nosotros, los cinco que acabamos de comprar el sello! ¿No les parece?»
al final Anita se convirtió en maharaní y fue a vivir a Kapurthala, donde tuvo un hijo de Jagatjit. La historia completa se puede escuchar en este estupendo podcast de RNE




ronronea: naia


martes, 22 de mayo de 2012

los Justos entre las Naciones



dicen que las situaciones límite, en especial la guerra y la opresión, sacan lo peor de cada persona. A veces, también lo mejor. Durante el Holocausto se calcula que fueron exterminados en Europa unos 6 millones de judíos. Cientos de miles se salvaron, protegidos por hombres y mujeres de todas las nacionalidades, quienes arriesgaron y en ocasiones perdieron la vida en el intento.

en la misma ciudad de Berlín sobrevivieron 500 judíos, escondidos de casa en casa hasta que terminó la guerra. Dinamarca salvó virtualmente a la totalidad de su población judía. Francia, alrededor de la mitad. Holanda, cerca del veinte por ciento. Noruega envió millares de judíos a lugar seguro. En el salvamento tomaron parte hombres y mujeres de todas las clases sociales: labradores, comerciantes, camareros, maestros, clérigos, agentes de policía, aristócratas.. cierta condesa belga tuvo escondidos más de 100 niños y mujeres. Un oficial italiano sacó de Yugoslavia 3.000 judíos y los introdujo furtivamente en Italia, donde pasaron la guerra en un campamento. La esposa de un carpintero belga, que ya tenía asilados en su casa a 22 judíos, vio llegar a su puerta a una desventurada madre cuyos dos hijos habían caído en poder de la Gestapo. Aunque no disponía de un rincón desocupado, la buena mujer acomodó a la recién llegada en su propia alcoba. En Niza, un pastor protestante salvó a más de 100 judíos, trasladándolos secretamente a Italia desde donde embarcaron hacia el norte de Africa. En Roma un sacerdote católico se hizo con un taller de imprenta donde falsificaba pasaportes y partidas de nacimiento para los fugitivos. El doctor Aristides de Sousa Mendes, cónsul de Portugal en Burdeos, desobedeció las instrucciones de su gobierno al visar los pasaportes de cuantos judíos lo solicitaban. En tres jornadas de 15 horas dio 9.000 visados a otros tantos judíos que pudieron así pasar de Francia a Portugal. Les proporcionó techo y alimento, e incluso los llevó a la estación de ferrocarril en su propio coche.

excepto unos 460, los restantes 8.000 judíos que había en Dinamarca se refugiaron en Suecia ayudados por los daneses, en botes de remos, barcos cargueros y de pesca, lanchas de la policía, en embarcaciones del servicio de faros, hasta en canoas. Entre los jefes de esta pequeña Dunkerque se contaron los médicos de Copenhague, que los ocultaban en hospitales, los registraban con nombre ficticio y los hacían aparecer como aquejados de fiebre en la hoja clínica que ponían en sus camas. A otros los escondían en el departamento de las enfermeras. Una vez listas las embarcaciones, los médicos llevaban a los fugitivos, en camiones cubiertos de lona, hasta alguna playa apartada. Y no sólo los médicos colaboraron en esta obra. Todo barco de bandera sueca que zarpaba de Dinamarca llevaba seis judíos, por lo menos, escondidos en el pantoque.

Truus Wijsmuller, trabajadora social holandesa, llegó a entrevistarse con el propio Eichmann con el fin de evacuar niños judíos a Inglaterra. Salvando todos los obstáculos logró evacuar 600 niños en el primer convoy, y unos 10.000 en total, provenientes de Alemania, Austria y Checoslovaquia. Los holandeses recuerdan con especial predilección la hazaña llevada a cabo por la señora Wijsmuller el 14 de mayo de 1940, día en que Holanda tuvo que rendirse a los nazis. Ya estaban entrando las tropas nazis en Amsterdam cuando Truus Wijsmuller supo que en Ijmuiden había un barco pronto a zarpar para Inglaterra. Sin perder tiempo se hizo con cinco autobuses en los que acomodó a 80 niños judíos procedentes de un orfanato municipal. En el trayecto se fueron sumando más fugitivos, incluso de pie en los estribos o tendidos en el techo de los autobuses. Al llegar a Ijmuiden había unos 200, y a todos les dieron cabida en los barcos.

Joop Westerweel, maestro de escuela holandés, ayudó a muchos a escapar hasta Francia. Murió a manos de la Gestapo. El doctor Franz Kauffmann, vecino de Berlín, corrió la misma suerte por su dedicación incansable a socorrer a los judíos y buscarles refugio entre sus amigos. Anton Schmid, soldado alemán de guarnición en Vilna (Polonia) prevenía a los judíos de la población contra las incursiones que iba a hacer la Gestapo. Tenía a su cargo tres casas requisadas por el ejército alemán, y en los sótanos de las tres escondía a los judíos buscados por la policía secreta nazi. Fue también ejecutado, no sin antes haber salvado la vida de unos 250 judíos.

más información:
personas que ayudaron a los judíos durante el Holocausto (wikipedia)
anexo: Justos entre las Naciones por país (wikipedia)
Justos de las Naciones (Memorial Yad Vashem)
los Justos entre las Naciones (ministerio de asuntos exteriores israelí)

post relacionados:
Pío XII y el Holocausto
T4 o la burocracia del mal
Irena Sendler

ronronea: claudia


viernes, 6 de mayo de 2011

ausencia



¡Escríbeme qué llevas puesto! ¿Es cálido?
¡Escríbeme en qué duermes! ¿Es también blando?
¡Escríbeme qué aspecto tienes! ¿Sigues siendo la misma?
¡Escríbeme qué echas de menos! ¿Mi brazo?
¡Escríbeme cómo te va! ¿Te respetan?
¡Escríbeme qué andan haciendo! ¿Tienes bastante valor?
¡Escríbeme qué haces tú! ¿Sigues siendo buena?
¡Escríbeme en qué piensas! ¿En mí?
¡La verdad es que sólo tengo preguntas para ti!
¡Y espero con ansiedad la respuesta!
Cuando estás cansada, nada puedo llevarte.
Si pasas hambre, no puedo darte de comer.
Así que estoy como fuera del mundo,
perdida, como si te hubiese olvidado.

(Bertolt Brecht)

ronronea: naia

viernes, 23 de abril de 2010

feliz día de Sant Jordi



ronronea: big cat

sábado, 23 de mayo de 2009

luna congelada

Con esta soledad
alevosa
tranquila
con esta soledad
de sagradas goteras
de lejanos aullidos
de monstruos de silencio
de recuerdos al firme
de luna congelada
de noche para otros
de ojos bien abiertos

con esta soledad
inservible
vacía

se puede algunas veces
entender
el amor.

(Mario Benedetti)

ronronea:
naia

miércoles, 6 de mayo de 2009

la batalla



me acordé de Sulayma cuando el ardor de la lid era como el ardor de mi cuerpo cuando me separé de ella.

creí ver entre las lanzas la esbeltez de su talle y, cuando se inclinaron hacia mí, las abracé.

(Abu-l-Hasan ben al-Qab-Turnuh)

ronronea:
naia

jueves, 23 de abril de 2009

feliç dia de Sant Jordi



ronronea: big cat

domingo, 15 de febrero de 2009

enigma


Peculiar figura de prolongada sombra, pasea en la noche húmeda, protegida por la negrura de las calles. El eco de sus pasos provoca silencio. Movimiento sibilino y seguro. Su manto la protege de la fina lluvia que humedece la piedra.

Música de fondo, de un solitario saxo, desgarra melodías entre el humo del local. Mirada opaca que no espera ni da nada, sólo proyecta la imagen de aquél que la observa. Felinos rasgos que provocan, que prometen algo que quizás no puedan alcanzar. Su cuerpo es un enigma por descubrir. Una piel por quemar.

Lánguidos movimientos en una atmósfera decadente. Acompañados por suaves palabras y alcohol. Sombras anónimas habitan en el local, entre claroscuros en la ciudad de los desheredados.

Las copas se acaban, pero no se apaga su brillo. La sonrisa se aloja en sus labios con naturalidad. Ahora sólo queda despertar del trance, para regresar al frío que espera en la calle.


ronronea: atis

miércoles, 11 de febrero de 2009

ausencia


sin cesar recorro con mis ojos los cielos, por si viese la estrella que tú estás contemplando.

Pregunto a los viajeros de todas las tierras, por si encontrara alguno que hubiese aspirado tu fragancia.

Cuando los vientos soplan, hago que me den en el rostro, por si la brisa me trajese tus nuevas.

Voy errante por los caminos, sin meta ni rumbo: tal vez una canción me recuerde tu nombre.

Miro furtivamente, sin necesidad, a cuantos me encuentro, por si atisbara un rasgo de tu hermosura.

(Abu Bakr al-Turtusi)


ronronea: naia

martes, 13 de enero de 2009

canción de cuna



un día, si te pierdo,
¿podrás dormir
sin que encima de ti, yo susurre
como una corona de tilo?

¿Sin que yo vele, aquí,
dejando caer palabras
como párpados
sobre tus senos, tus miembros, tus labios?

¿Sin que te encierre,
dejándote a solas contigo misma,
como un jardín poblado
de anís estrellado y de melissa?

(Rainer Maria Rilke)

ronronea:
naia

domingo, 9 de noviembre de 2008

el último amor



las palabras del abandono. Las de la amargura.
Yo mismo, sí, yo y no otro.
Yo las oí. Sonaban como las demás. Daban el mismo sonido.
Las decían los mismos labios, que hacían el mismo movimiento.
Pero no se las podía oír igual. Porque significan: las palabras
significan. Ay, si las palabras fuesen sólo un suave sonido,
y cerrando los ojos se las pudiese escuchar en el sueño..

Yo las oí. Y su sonido final fue como el de una llave que se cierra.
Como un portazo.
Las oí, y quedé mudo.
Y oí los pasos que se alejaron.
Volví, y me senté.
Silenciosamente cerré la puerta yo mismo.
Sin ruido. Y me senté. Sin sollozo.
Sereno, mientras la noche empezaba.
La noche larga. Y apoyé mi cabeza en mi mano.
Y dije..
Pero no dije nada. Moví mis labios. Suavemente, suavísimamente.
Y dibujé todavía
el último gesto, ese
que yo ya nunca repetiría.

(Vicente Aleixandre)

ronronea:
naia

miércoles, 5 de noviembre de 2008

¡amor!, gritó el loro



¡Amor!, gritó el loro
(Nadie le contestó de un chopo al otro)

¡amor, amor mío!
(Silencio de pino a pino)

¡Amooor!
(Tampoco el río le oyó)
¡Me muero!

(Ni el chopo,
ni el pino,
ni el río
fueron a su entierro)

(Rafael Alberti)

ronronea:
naia

miércoles, 1 de octubre de 2008

lo que nadie sabe



porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo,
la noche entera es corta para soñar contigo
y todo el día es poco para pensar en tí.

(José Angel Buesa)

ronronea: naia

martes, 13 de mayo de 2008

Irena Sendler



ayer falleció Irena Sendler, a la edad de 98 años. Irena hizo mucho bien. Durante la ocupación de Polonia, se calcula que salvó a unos 2500 niños de una muerte segura en los campos de concentración nazis, sacándolos a escondidas del ghetto de Varsovia con riesgo de su propia vida.

entraba en el ghetto como enfermera y salía con los niños ocultos entre la basura, en ataudes o en cajas de herramientas. Luego les alojaba en el seno de familias católicas, en conventos y orfanatos. Llevaba registro de estos niños en documentos guardados dentro un bote de cristal, que enterró en el jardín, debajo de un manzano. Gracias a su minuciosidad los niños pudieron ser encontrados tras la guerra.

finalmente los nazis la descubrieron, la torturaron brutalmente y la condenaron a muerte. Se salvó en el último instante por la intervención de la resistencia, que sobornó a un guardia para recatarla casi al pie del patíbulo.

después de la guerra, los soviéticos persiguieron a los militantes de la resistencia polaca. Irena se salvó de nuevo porque un coronel se negó a firmar la orden de detención, al saber que Irena había protegido de los nazis a su propia esposa, judía.

el año pasado el gobierno polaco la propuso para el Nobel de la Paz, que al final recayó en Al Gore.

post relacionados: los Justos entre las Naciones

ronronea:
big cat

jueves, 14 de febrero de 2008

el collar de la paloma



te amo con un amor inalterable,
mientras tantos amores humanos no son más que espejismos.
Te consagro un amor puro y sin mácula:
en mis entrañas está visiblemente grabado y escrito tu cariño.
Si en mi espíritu hubiese otra cosa que tú,
la arrancaría y desgarraría con mis propias manos.
No quiero de ti otra cosa que amor;
fuera de él no te pido nada.
Si lo consigo, la Tierra entera y la Humanidad
serán para mí como motas de polvo y los habitantes del país, insectos.

(Ibn Hazm)

ronronea: naia

sábado, 22 de diciembre de 2007

nocturno VII



ahora que te fuiste te diré que te quiero,
ahora que no me oyes, ya no debo callar.
Tú seguirás tu vida y olvidarás primero
y yo aquí, recordándote a la orilla del mar..

(José Angel Buesa)

ronronea:
naia

miércoles, 14 de noviembre de 2007

still loving you



ronronea: naia