jueves, 5 de mayo de 2011

Cobo Calleja



a raíz del post de Donaldina Cameron, una de las gatitas me comenta un dato sorprendente (que para mi es nuevo, excusa mi asombro si ya lo conocías): resulta que en Madrid está ubicado el mayor Chinatown de Europa.

se trata de un polígono industrial llamado Cobo Calleja, al sur de Madrid, en Fuenlabrada. El recinto tiene una superficie de unos 400.000 metros cuadrados, con más de 80 naves comerciales y unas 700 empresas registradas, que se especializan en la importación/exportación al por mayor entre España y China.

no resulta fácil llegar al polígono, pues se encuentra apartado de cualquier población ―en medio de un paisaje de lomas ciertamente desolador―, y no está comunicado por transporte público con la ciudad. Una vez allí, encontramos una calle principal, flanqueada por grandes naves, de la cual parten algunos callejones de subida, de aspecto abigarrado, llenas de comercios secundarios (restaurantes, oficinas, etc). Todos los letreros están en chino, la mayoría de las personas que circulan son asiáticas, excepto algún que otro español en busca del chollo. En teoría, los comercios sólo están autorizados a la venta al por mayor, pero es sabido que muchos hacen la vista gorda.

ya totalmente excitada mi curiosidad, dedico un rato a cotillear por Internet, en busca de más información. A primera vista, tan solo encuentro este foro, en el cual se intercambia información sobre artículos de boda a bajo precio, y un artículo de El País cargado de acusaciones contra los empresarios chinos del polígono. Reproduzco algunas de estas acusaciones, que me llamaron la atención (aunque sugiero tomarlas con prudencia, pues algunas son realmente graves):

  1. es más fácil y menos arriesgado traficar con productos falsos que con drogas. P.e. un kilogramo de discos compactos piratas vale en la actualidad 3.000 euros en las calles de Europa Occidental, mientras que un kilo de resina de cannabis está valorado en 1.000 euros. El material falsificado se produce en su mayoría en la provincia de Zegin (en las afueras de Shanghai), y se carga en contenedores en los puertos de la misma ciudad y de Hong Kong hasta los puertos españoles ―principalmente de Las Palmas, Algeciras, Barcelona y Valencia―, donde la Policía de Aduanas apenas si puede comprobar el contenido de uno de cada 1.000 contenedores. Un dato para hacernos una idea del volumen global que se mueve: entre 2002 y 2003 se pasó de las 868.995 unidades intervenidas, valoradas en 9 millones de euros, a las 3.289.646 unidades, valoradas en casi 45 millones de euros.

  2. por estas sofisticadas redes de distribución suelen circular, además de productos falsificados, inmigrantes ilegales, jóvenes destinadas a la prostitución, drogas, etc.

  3. según fuentes policiales, Cobo Calleja es el centro de la piratería de Europa, pues hasta allí llegan la mayoría de los camiones procedentes de puertos y aeropuertos. En el centro del polígono habría una nave llamada China Center donde los mayoristas enseñan muestras de sus productos, que están almacenados en alguna otra nave y se cambian regularmente de sitio para evitar a la policía. La mayor parte de la distribución a nivel nacional pasaría por el barrio de Lavapiés.
¿y qué hace el Gobierno al respecto? Pues meter dinero. En febrero de 2011, Blanco inagura en Cobo Calleja «el mayor parque empresarial chino de España», Plaza de Oriente, con una inversión de 63.943.148 euros (unos 43 millones en la primera fase). Prometen limpiar la cara de Cobo Calleja y crear unos 1.000 puestos de trabajo, de los cuales más de 800 serían para españoles. En fin, resulta complicado formar una opinión sobre operaciones tan complejas, pero a mí me parece que en todo este asunto hay algo que huele mal..

más información:
¿dónde están los mil empleos? (El País: 18/02/2011)
decomisan 13.000 artículos turísticos falsos en un local regentado por un ciudadano chino en Cobo Calleja (Terra, 16/04/2011)
desmantelada una red de piratería textil que tenía su centro de operaciones en nave del polígono Cobo Calleja (Terra, 28/04/2011)

ronronea: akane

6 maullidos:

Alson dijo...

Huele muy mal en sentido figurado y literal. (Conozco el lugar)
El rastro madrileño va a ser "barrido" por nuestro alcalde y saldrán los puestos a subasta, si nuestras firmas y dios no lo remedia ¿Quien los van a adquirir?... amarillo amarillo.

akane dijo...

alson, ¿lo dices en serio, o es una ironía? ¿van a subastar los puestos?

maslama dijo...

hola;
en el Rastro, bajando la calle de Rivera de Curtidores a la derecha (no sé exactamente el número), hay una tienda de antigüedades chinas que me entusiasma. En realidad hay varias, pero suelen ofrecer una mezcla imposible de kitsch, con algún objeto interesante, todo ello a precio elevado.

esta tienda se puede reconocer porque en un par de mesas, a la puerta, exponen botellas de rapé pintadas por dentro. En el interior tienen una oferta increíble de pequeñas tallas de madera, artesanales, botellas de rapé de autor e incluso alguna vez he visto netsukes, que son dificilísmos de encontrar (mis dos pasiones de coleccionista son los libros y los netsukes eróticos, alguna vez tengo que escribir un post sobre el tema..)

besos,

PATSY SCOTT dijo...

No sé como nadie ha rodado ya una película en Cabo Calleja.
Ya hace tiempo que han ido desapareciendo del rastro los gitanos que son reemplazados por chinos. Casi todos los "mayoristas" (donde no hay problema en comprar al por menor, diga lo que diga en el escaparate)de ropa, por ejemplo, son chinos.
Hay acuerdos con China de todo tipo - por ejemplo para abrir una tienda, lo hacen con papeleo mínimo, sin pega alguna y sin demora. Imagino que tiene que ver con los millones que China está invirtiendo/va a invertir en España.

Javi Signum dijo...

Las gatas con vuestro gran olfato ya os olíais que algo no iba bien. Gran post el que hicisteis.
Besos.

maslama dijo...

buf, como te dije lo de Cobo Calleja canta ya desde hace tiempo.. en fin, sólo añadir que en mi barrio hay vecinos chinos trabajadores y en general buena gente, espero que todo esto no les repercuta de ninguna manera

besos,