sábado, 17 de enero de 2009

Soeur Sourire



en 1963 ―dos años antes del Concilio Vaticano II― una monja belga conocida como «Hermana Sonrisa» se convierte durante semanas en el número 1 de las listas de éxito de Estados Unidos, por delante de Elvis Presley, con una canción titulada Dominique nique nique («niquer», en argot de hoy, es practicar sexo).

en el cenit del éxito, abandona los hábitos. Como el contrato entre el convento y la casa discográfica la prohíbe seguir utilizando el pseudónimo que la hizo famosa, intenta continuar su carrera bajo el nombre de «Luc Dominique», sin demasiada fortuna. El tema más destacado de esta época es La Pilule d'or (la píldora de oro) que era una oda a la píldora anticonceptiva. Encima, el fisco le reclama un montón de dinero, que se ha quedado la iglesia.

finalmente en 1985, acosada por el fisco e inmersa en el alcoholismo, las drogas y la depresión, se quita la vida junto a su pareja Annie Pecher, otra ex-monja.

como ironía final, la misma iglesia que provocó su desgracia, y a pesar de tanto pecado acumulado ―homosexualidad, suicidio, drogas y un largo etcétera― accede a dar a la pareja un oficio religioso común, y a enterrarlas juntas.

más información:
el lado oscuro de «Soeur Sourire» (La Vanguardia, 14-01-09)
«Sor Sonrisa», la monja belga, se suicida por falta de dinero (La Vanguardia, 03-04-85)
Youtube: Soeur Sourire plays and sings (1963)
Yotube: el último vídeo de Soeur Sourire (1982)

ronronea:
alia

12 maullidos:

Julián dijo...

Conozco a una persona a la que le pasó algo parecido, la Iglesia ha hecho mucho daño, pero claro.. como todas las instituciones cuando son fuertes y uno les entrega toda su vida.

MARISA dijo...

me gusta el nombre de hermana sonrisa.. vaya caos de vida con momentos tan distintos y dispares, un final triste.. por el amor de un dios..

Isabel dijo...

No conocia esta historia, parece que fué una mujer valiente, pero claro, chocó con la iglesia, esa institución hipócrita que tanto daño hace a quien no comulga con sus reglas. Un beso

alia dijo...

hola julián;
cuando llegue su famoso anticristo, seguramente en un balance final se podrá decir que la iglesia ha hecho más mal que bien..

deseo sinceramente que tú te encuentres a salvo de los inquisidores, monje apóstata :)

besos,

alia dijo...

hola marisa;
a veces parece que algunas personas están predestinadas a no encontrar jamás la paz.. ¡qué vida (y qué muerte) para alguien que en su juventud tomó los hábitos y se refugió en la tranquila rutina del convento!

besos,

alia dijo...

hola isabel;
parece que fue una superviviente (hasta que dejó de serlo, como todo el mundo..)

con respecto a la iglesia, es ella la que choca con nosotras, no nosotras con ella.. de hecho, hoy día la mayoría podríamos vivir sin necesidad de iglesia, si los curas no estuviesen empeñados en imponernos sus valores (que por otra parte, no echamos de menos ni nos interesan)

besos,

Julián dijo...

Hola Alia, gracias, estoy lejos de sus garras :)

Hubo casos en los que no fue tanto el problema de la moral y la conciencia como el del dinero. Al igual que las mujeres antes (y aún ahora en bastantes casos, más que nada gente mayor) no podían divorciarse porque estaban atadas al marido económicamente al no tener ingresos propios, los monjes, monjas, frailes, curas... que durante la década de los setenta y ochenta decidieron salirse de la institución tuvieron muchos problemas económicos. Algunos no se atrevieron precisamente por eso.

Pero eso no fue todo, la institución los tenía agarrados por donde más les dolía. Había licenciados en filosofía, teología, etc... a los que no les convalidaban el título si salían de la orden, si se volvían ''civiles''. De eso sabían mucho, de agarrarles bien psicológicamente y sobretodo económicamente. En la españa franquista era aún peor, un cura que se salía lo tenía difícil. En muchos casos esas 'escapadas' se debieron, como la Hermana Sonrisa, en una salida del armario.

Perdón por el rollo, un abrazo!

PRU dijo...

Me ha encantado recordar a esa mujer, y su historia... En el próximo post de monjas eróticas que haga, le dedicaré una mención a éste tu post de hoy...

Besos puros y castos...

alia dijo...

hola julián;
ningún rollo, gracias por tus comentarios.. ya sabes que por aquí nos encanta comentar las jugadas de esta maravillosa iglesia que sostenemos entre todos

tus comentarios me han recordado una historia acaecida en un céntrico convento de Madrid, hace ya algunos años: una joven monja, para escapar de la clausura, lanzó por la ventana 1500 rollos de papel higiénico, y luego saltó encima, logrando así sobrevivir a la caida

besos,

alia dijo...

hola pru!
espero impaciente tu post sobre monjas eróticas.. ups, ¿yo he dicho eso? suena peligrosamente a nuevo fetichismo

besos perversos,

Julián dijo...

Vaya, no tenía ni idea de esa historia, pero me ha entrado la curiosidad.

De monjas eróticas, si no recuerdo mal, el maestro Manara no se olvidó de ellas sobre el papel ;)

alia dijo...

hola julián;
en literatura existe una larga y jugosa tradición de monjas lúbricas.. quizá porque, como decía Meléndez,

«en el claustro horroroso las pasiones / adquieren una fuerza más activa»

castos besos,