jueves, 19 de julio de 2012

la «Pietà» de Miguel Angel



hacia el final del año 1499, al terminar la Pietà, Miguel Angel sólo tenía veinticuatro años. Pero aunque casi llegó a los noventa y esculpió figuras de impresionante fuerza y hermosura, para muchos ésta fue su obra maestra.

en 1497, encontramos a Miguel Angel en Roma. Acaba de presentar una escultura de mármol a tamaño natural, un Baco que ha causado gran revuelo por su realismo anatómico y por su blanda sensualidad. El comprador del Baco, el banquero Jacobo Galli, le presenta al anciano cardenal francés Jean de Villiers de la Grolaie, quien deseaba una escultura para la Capilla de los Reyes de Francia, en la Basílica de San Pedro. El Cardenal no las debía tener todas consigo, pero Galli se arriesgó y preparó un contrato para ambos donde se prometía que la obra «será más bella que cualquier otra de mármol que pueda verse en la actualidad en Roma».

Miguel Angel se trasladó a vivir a dos frías habitaciones de piedra, con vistas al Tíber, y pasó meses dibujando febrilmente vecinos judíos del Trastevere, para dar con un modelo auténtico de Cristo, y mujeres jóvenes de buenas familias romanas para su prototipo de María. No cumplió, desde el comienzo, las reglas acostumbradas para una pietà. En primer lugar decidió crear dos figuras de tamaño natural. Hasta entonces los cristos habían sido pequeños, figuras secundarias de la composición. Decidió, además, no tallar una madre de edad madura, sino una María joven. Rechazó visceralmente las primitivas pietàs, oscuras, pesadas, trágicas y oprimidas, con sus mensajes de amor empañados por la sangre. Eliminó todo indicio de violencia; de los agujeros de los clavos de Cristo hizo puntos apenas perceptibles. Lo que esperaba trasmitir a su Pietà era lo que este nombre significa: piedad, aflicción. Quiso conseguirlo por una sublime belleza de rostro y figura, mediante un aspecto radiante, luminoso.

tardó dos años en tallar y pulimentar la Pietà. El cardenal Grolaie no llegó a verla terminada, pero poco antes de su muerte, al examinar las figuras a medio hacer, se sintió preocupado por el aspecto revolucionario de la Pietà.
―Dime, hijo mío ―preguntó amablemente a Miguel Angel―, ¿por qué el rostro de la Madonna parece tan juvenil, incluso más que el de su hijo?
―Eminencia, me pareció que la Virgen María no debió de envejecer. Era pura y debió de conservar la frescura de la juventud.
La respuesta satisfizo al Cardenal.

una vez fallecido el cardenal Grolaie, Galli temía que el papa Alejandro VI negase el permiso para colocar la Pietà en la Basílica de San Pedro, de modo que una vez terminada fue trasladada modo casi furtivo a la Capilla de los Reyes de Francia, una noche del año 1500. Nunca fue instalada ni bendecida oficialmente, y pasó completamente inadvertida para el público. Hallándose un día Miguel Angel en la Capilla, se detuvo ante su Pietà una familia lombarda, cuyos miembros discutían sobre la estatua. El escultor oyó decir a la madre:
―Yo sé quién la hizo. Fue ése de Osteno, el que hace lápidas de tumbas..
―No, no ―exclamó su marido―, es de un compatriota nuestro, Cristóforo Solari. Ha hecho muchas de ésas..
Ofendido, Miguel Angel regresó aquella noche a San Pedro provisto de mazo y cincel y grabó estas palabras en la banda que cruza el pecho de la Virgen:
«La hizo Miguel Angel Buonarroti, de Florencia»
Fue la única vez en su vida que grabó su firma en una escultura.


ronronea: levina

5 maullidos:

Signum dijo...

Parece mentira que todas las maravillas históricas, sus arquitectos tengan tan poca fama en su tiempo, con la que tienen a día de hoy. Quien sabe si en un futuro lo que hoy vemos como algo normal no se convierten en obras de arte.
Me ha encantado vuestra entrada, además que me trae recuerdos muy presentes jejeje.
Besos y maullidos para todas.

Lucía_lamiradadeluci dijo...

Es mi debilidad. Me encanta esta escultura y me ha apasionado leer la historia que hay detrás de ella. Todo acompañado, claro, de los recuerdos que insinúa mi marido, lo que hace que mi debilidad sea aún mayor.

Muchas gracias por esta magnífica entrada.

Un besote

DRACO dijo...

sí, aquel escrito sobre el pecho de la virgen grafica muy bien el temperamento de miguel ángel. yo tengo grabado en el antiguo formato vhs, una cinta de su biografía. ¡muy bueno! un beso.

miquel zueras dijo...

He visto esa escultura, te deja sin respiración. También tengo reproducciones de esos dibujos de Miguel Ángel en un libro que compré en Venecia. Son magníficos, casi me gustan más que sus esculturas. Besos y maullidos. Borgo.

levina dijo...

Signum; todo cambio suele encontrar una fuerte oposición, incluso en los ámbitos del arte y de la cultura jejeje

Lucía; permíteme un comentario personal, para ti y para Sigunm: que vuestro amor y vuestros recuerdos en común estén asociados a la belleza y al arte ya dice mucho de vosotros :)

Draco; por lo que vienes comentando, ¡debes tener una estupenda videoteca en VHS! hoy día no resulta tan fácil encontrar buenos documentales en DVD, lo digo con toda la envidia (sana) del mundo.

Miquel; coincido contigo, los dibujos de Miguel Angel están a la altura de sus esculturas. Lo que más me llama la atención es la potencia y la vitalidad del músculo, su movimiento, pareciera que en cualquier momento van a girarse para mirarte.