jueves, 3 de septiembre de 2009

36 imposibles para el libro digital



1. imprimirle millares de huellas digitales.

2. forrarlo de papel manila morado.

3. sacarlo del agua y todavía leerlo.

4. ocultar fotos viejas entre sus páginas.

5. abrirlo en una página al azar.

6. quitarle con lujuria la envoltura de plástico.

7. llevárselo a una isla desierta.

8. usar algún separador coqueto.

9. saber a simple vista si ha sido leído.

10. promoverlo quemando la primera edición en una plaza pública.

11. darse el gustazo de comprarlo en pasta dura.

12. preservar los ahorros a salvo de los ojos de los palurdos.

13. enviarlo por correo con una carta perfumada dentro.

14. hacer de su portada seña de identidad.

15. apilarlo con otros: escultura fugaz.

16. ensalivar sus hojas, hasta que se deshoje.

17. guardarlo en una caja, ya deshojado.

18. pagarse el lujo de reencuadernarlo.

19. arrancarle algún prólogo infumable.

20. fumárselo.

21. leerlo cuasientreabierto, para no maltratarlo.

22. imprimirle la huella de un beso en la última página.

23. ahorrar mediante la edición de bolsillo.

24. camuflarlo bajo la cubierta de un catecismo.

25. toparse con un cheque sin cobrar dentro de la solapa.

26. cambalacharlo en una librería de viejo.

27. despatarrarlo un poco, de los puros nervios.

28. lanzarlo en llamas a la casa del autor.

29. envenenar sus hojas con pétalos cautivos.

30. leerlo durante un baño de burbujas.

31. olisquear el perfume de su última lectora.

32. echarlo por la ventana y correr a rescatarlo.

33. masajear las encías de un cachorro bibliófago.

34. olvidarlo en un tren y comprarlo otra vez, sin mayor drama.

35. aplastar a un mosquito impertinente.

36. inspirar más incisos de esta lista de atavismos.

visto en: más que libros

ronronea: claudia

20 maullidos:

Lena de mar dijo...

gata claudia, te has lucido!!! hermosísimo post... que releeré y releeré en breve, pues sigo estudiando a tope...

Volveré.

Julián dijo...

Me han gustado, sí que es verdad, qué narices.. Donde esté un buen libro de verdad, que se quite el dejarse los ojos frente a la insípida pantalla del ordenador.

Tengo una anécdota al respecto de uno de esos puntos, igual la pongo en mi blog un día que tenga poco inspirado, es una chorrada. Bueno, en realidad tengo un par de anácdotillas con esos puntos.

La primera es que una vez le dejé a mi padre 'Rojo y Negro' para que se lo leyera, que es uno de mis libros preferidos. No se lo leyó, y meses después, se lo cogí de entre sus libros para llevarlo a mi cuarto otra vez. Pasó mucho tiempo, igual medio año, y me dió por releer Rojo y Negro. Cual fue mi sorpresa cuando encontré 150 euros metidos entre sus páginas, al aprecer el despistado de mi padre los guardó allí y se olvidó. Durante 5 minutos me sentí como Raskolnikov, de Crimen y Castigo, valorando qué debía hacer, porque esos 150 euros me venían de perlas, pero la conciencia pudo y se los devolví a mi padre, que ni recordaba haber perdido dinero.

En otra ocasión compré por un euro un libro de segunda mano en Emaús (el de Donosti, que es muy grande, y solíamos ir allí unos amigos al menos una vez al mes a mirar libros). Resulta que entre las páginas de aquel libro había una firma, unas frases, y foto vieja de un hombre, que imaginé donostiarra. Al momento me sentí cual investigador privado, fijándome en la gente mayor de la calle y por el Buen Pastor y la Bretxa, por si, casualidades de la vida, encontraba a un viejecito que correspondiese con el perfil de la antigua foto.

En fin, dos casos tontos, pero curiosos jeje

Marcela dijo...

Creo que no está algo que yo hago y que a veces me da hasta vergüenza que me vean: olerlo recién comprado o recién regalado, ummmmmm.

atis dijo...

38._ Envolverlo en papel de periódico para que no se despunten las tapas mientras lo lees.

39._ Leerlo en la cama mientras la piva se prepara para ti.

Lucy dijo...

Ahora faltan las taitantas ventajas de los digitales, que también las hay, aunque también soy partidaria del libro de toda la vida.
Besetes

Ico dijo...

llevártelo a la cama y reposarlo en la almohada....imprescindible..

claudia dijo...

hola lena;
estas palabras no son mías, las encontré en el blog llamado «más que libros» (http://msquelibros.blogspot.com)

por cierto, muchísima suerte en tus exámenes!!

claudia dijo...

hola julián;
bonitas anécdotas, gracias por compartirlas :)

si esto fuese un cuento borgiano, al final descubrirías que el anciano de la segunda historia eres tú mismo..

besos,

claudia dijo...

hola marcela;
echa un vistazo a este post de la petite claudine, sospecho que te va a gustar (o, por lo menos, interesar):
http://www.lapetiteclaudine.com/archives/013338.html

besos,

claudia dijo...

hola atis;
creo que a lo de «la piva» mejor te responderé en persona..

besos,

claudia dijo...

hola lucy;
el libro de papel es uno de los artefactos más ingeniosos de la historia: contiene mucha información, almacenada de manera compacta, y es completamente portátil.

por el contrario, el libro electrónico es frágil ante los golpes, de vida corta, precisa mantenimiento, resulta suficiente caro e incómodo de leer, por el contraste de la pantalla.

¿crees que el monstruo del consumo logrará convencernos de las bondades del libro electrónico, que además generará nuevos mercados (para enriquecer aún más a los de siempre)? yo estoy segura de que sí.

besos,

claudia dijo...

hola ico;
lo que opina el libro sobre eso de leer en la cama:

«entre las sábanas nos identificábamos completamente con las desatendidas esposas. El malhumorado y cansado marido satisfacía rápidamente sus necesidades y se olvidaba de nosotros. Por lo general, nos tiraba a un lado, sin ningún reparo, sin esforzarse siquiera por devolvernos a la mesilla, y luego empezaba a roncar como un bendito.

o aún más humillante, nos dejaba abiertos ―en realidad desparrancados― durante toda la noche, a veces incluso durante días. Imagínese que alguien le ordene hacer un espagat y luego lo deje en esta posición durante horas. O días. Algunos de nosotros no han vuelto a cerrar bien las articulaciones y continúan permanentemente arqueados. Las famosas piernas de vaquero parecen una bobada en comparación con esto.»

la cita es de «El libro», de Zoran Živković

besos,

dintel dijo...

Jajajajajajajajajaja. Con lo lectora que soy... y estoy a favor de cualquier soporte.

Gyzzma dijo...

40.- Guardar flores secas entre sus páginas para que el libro se impregne con su olor o simplemente para que te recuerden el instante que las cogiste.

claudia dijo...

hola dintel;
¿cualquier soporte? ¿seguro? en julio de este año un escritor japonés, llamado Koji Suzuki, ha sido noticia por vender más de 80.000 ejemplares de su última obra, llamada «Drop». La novela ocupa exactamente 88 centímetros de papel.. higiénico.

besos,

claudia dijo...

hola gyzzma;
una vez, paseando por Las Ramblas, pasó cerca una señora gruesa, cargada con un enorme ramo. Uno de los hombres que me acompañaba hizo un comentario cruel sobre su sobrepeso, y otro contestó: «las flores son el único adorno de una auténtica mujer»

besos,

Gyzzma dijo...

Ergo, si en los libros se guardan flores y las flores son el único adorno de una auténtica mujer, eso quiere decir que ¿los libros llenos de flores son adornos de una autentica mujer?

claudia dijo...

hahaha si viajases en un transporte público, y te sentaras enfrente de una mujer que lee un libro lleno de flores secas entre sus páginas, ¿en qué te fijarías primero? ¿en las flores, en la cubierta del libro, o en la mujer?

besos,

Lena de mar dijo...

he vuelto para decir que el 14 y el 22 me encantan!!! jajaja... es que soy una romántica en el fondo (y en las formas).

Abracitos literarios

claudia dijo...

hola lena;
yo, por ejemplo, tengo severas tendencias al nº4, guardar viejas fotos entre sus páginas.. y olvidar donde las dejé, lo que ha provocado más de una situación embarazosa al prestarlos :)

besos,