viernes, 12 de junio de 2009

una leyenda romaní



en romaní, mulo (en plural mulé) significa «uno que está muerto». Según la tradición romaní, todos los miembros masculinos de la comunidad se convierten en mulé después de muertos. El mulo sólo tiene vida por la noche y al mediodía, cuando el sol va de este a oeste. Durante este tiempo el paisaje, el camino, hasta el más pequeño utensilio doméstico pertenece a los mulé. Al cantar el gallo, el mulo regresa a su tumba, donde descansa durante la mayor parte del día. Físicamente, habita el cuerpo de un hombre muerto, si bien no está firmemente unido al cadáver. La muerte le ha liberado y puede deambular, viajar, ir y volver desde el cadáver. El mulo no es el cadáver, sino el doble del muerto.

los mulé representan una grave amenaza para el ser humano. En algunas comunidades romaníes, se cuenta que el mulo ha aparecido en los campamentos durante la noche, preguntando por su mujer, con la cual pasó la noche. Puesto que los romaníes musulmanes de Novopazarski Sandzak están convencidos de que la razón principal por la que el mulo imcomoda a los vivos es hacer el amor con su mujer, es ésta la que resulta más fastidiada por su visita. La tercera noche después del entierro, el mulo visita a su mujer por primera vez, la cual «lo siente» pero no puede hacer nada para evitar sus asedios. La molesta desde la puesta de sol hasta el canto del gallo a la mañana siguiente; la mujer parece un cadáver,como si estuviera encantada; uno puede deshonrarla a placer. Se siente aterrorizada, no come ni bebe y pronto desfallece; cada noche le parece tan larga como un año.

además de molestar a su ex-mujer, el mulo se dedica a perturbar la vida familiar de la comunidad: irrumpe en las casas por la noche, y causa estragos sobre el ganado, caballos y animales de corral. Utilizando su enorme fortaleza física, rompe ollas, vasos, botellas y otros cacharros, monta en los caballos que encuentra en los establos y pasea por encima de los tejados. En la Alta Moravia, el mulo suele visitar la casa de su suegra, para destrozar por completo los muebles y demás enseres.

los romaníes ortodoxos de Kosovo-Metohija creen que cuando una mujer se convierte en mulo, sale de la tumba inmediatamente después de haber sido enterrada y atrapa a la gente y las reses por las patas, causándoles daño. También merodea por las azoteas, pasa de un tejado a otro y se pasea por los campamentos.

existen varios medios para prevenir el ataque de los mulé. Por ejemplo, en la Alta Moravia los romaníes musulmanes dejan un huevo de gallina en el lugar donde suele aparecer el mulo. Tan pronto dejan de ver el huevo, disparan sus armas con la esperanza de acertar al mulo. Los romaníes ortodoxos de Stari Ras, por su parte, no olvidan colocar cada noche espinas de oxiacanto y acacia en los repechos de las ventanas.

ronronea:
levina

6 maullidos:

Mina dijo...

Vaya, qué miedo con la leyenda. Me recuerda a las leyendas sobre los vampiros, aunque éstos no chupan sangre.
Un besito

Ico dijo...

Interesante leyenda....toda la comunidad al final acabará igual.. curioso...la muerte enlazada en la vida..

levina dijo...

hola mina;
los seres de más allá de las hogueras pueden ser de naturaleza muy distinta, pero todos quieren lo mismo..

besos,

levina dijo...

hola ico;
los «mulé» son considerados una grave amenaza por la comunidad.. la rueda de la vida se cierra a la fuerza, y contra la voluntad humana

besos,

Julián dijo...

Qué guapo. Estoo.. quiero decir... Qué miedo. Es curioso que haya habido tantas creencias, leyendas y supersticiones de ese tipo (como dice Mina, se parece a la de los vampiros) en los pueblos que han venido del este, o en el este de Europa.

levina dijo...

hola julián;
cuando escribí la serie de los vampiros, me sorprendió la amplitud geográfica del mito (de Asia a América, pasando por Europa). Me preguntaba si se trata de un mito universal, que se ha desarrollado paralelamente en todas esas culturas, o por el contrario se ha ido extendiendo hacia el oeste a lo largo de los siglos..

besos,