miércoles, 11 de marzo de 2009

hace cinco años



yo estaba trabajando en una oficina, en Barcelona. A mi espalda había un televisor encendido, sin volumen. Una mañana, los compañeros empezaron a detenerse delante del televisor. Miré de reojo. En la pantalla había escenas de muerte, un accidente, quizá un atentado en algún lugar lejano. Alguien dijo: «Madrid». Tardé unos segundos en asimilarlo. Me acerqué lentamente, hipnotizada por las imágenes. De pronto entendí que aquellos cuerpos mutilados podían ser mis seres queridos, familia, amigos, vecinos. Recuerdo que me sentí tan impotente por estar lejos, por no poder abrazarlos.

el resto ya se ha contado muchas veces: líneas de teléfono colapsadas, miedo, rabia, necesidad de entender por qué. De esto hace ya cinco años, y creo que después Madrid jamás volvió a ser la misma.

por cierto, en Barcelona hubo una gran manifestación de apoyo, y desde aquel día hasta las elecciones, todas las noches a las 10:00h la gente salía a los balcones golpeando cacerolas y sartenes durante un minuto. La cacerolada era tan fuerte en algunas calles que no se podía ni hablar. Es una ciudad maravillosa.

ronronea:
big cat

7 maullidos:

Isabel dijo...

Fue un dia que nos quedará para siempre en la memoria, las llamadas a familiares y amigos colapsaron toda la linea. Tengo familia en Barcelona, y se que alli se sintieron dolidos como en Madrid. Un beso

Julián dijo...

Recuerdo lo de las llamadas, la gente intentaba recordar qué líneas usaban sus familiares y dónde podrían encontrarse a esa hora, y la espera... y eso que no soy de allí, tuvo que ser duro. Para tí imagino que fueron muy malos momentos, aparte por la incertidumbre. Lo primero que pensé es que había sido ETA (es lo que se decía), aunque no le pegaba aquello, superaba todo lo anterior, y no llamó para reclamarlo. Luego ya se supo por dónde iban los tiros. Increible que aún hoy haya quien acuse indirectamnete a ETA siendo tan claro que no tuvo que ver. De todas formas, fuese quien fuese o se creyese lo que se creyese, el daño es el mismo, y en este caso fue enorme.

Mar dijo...

Uno de los dias que quedó para siempre tatuado en mi alma fue precisamente volviendo de una de las manifestaciones de barcelona. Y apenas era una mocosa de 17 años. Al acabar la manifestacion mucha gente fue a coger el tren para volver a su casa, y nadie decia nada.
Todos mirabamos al suelo. Hasta que alguien en el vagón comenzó a silbar Yesterday, y alguien le siguio. En menos de un minuto creo ke todo el que podia silbar silbaba, y la gente al entrar entraba en silencio. No sé cuando paró, pero aún seguían cuando mis amigos y yo bajamos de ese tren.
Sin duda, fue el silencio mas hermoso que he oido.

without dijo...

Un tren rumbo a la muerte, sangre inocente para purgar los ideales de un asesino...

Madrid, Nueva York, no importa donde, el efecto es el mismo.

De todo esto nació un nuevo terrorismo sin nación, sin cara, sólo muerte y odio a todo lo que no sea "islámico"

PRU dijo...

Hacía dos días que acababa de volver de esa terminal, de Madrid a Barcelona... Joder, se me acaba de poner la piel de gallina ahora mismo leyéndote, han vuelto a mi cabeza las imágenes en la tele, el sonido de las cacerolas... ufff... uf-uf-ufff...

Abrazo...

maslama dijo...

cada 11-M es un poco más triste.. supongo que se acerca el momento de regresar a casa

besos,

Marcela dijo...

cada 11-M es un día triste y duro. Yo lo oí en la radio y me lancé a llamar a mi gente, aquí en Asturias, fue una necesidad de oír las voces queridas, qué dolor tan grande el de la gente que no pudo oírlas.